El verbo ‘ganar’ no siempre tiene que estar asociado a los títulos. A besar el metal de los trofeos o las medallas a pesar de que sea el objetivo principal de las competiciones. La victoria también llega en otros aspectos. Disfrutar del proceso o poner escribir el punto y final con la cabeza alta. Alejandro Masanet, el verdadero alex de toda una escena de Counter-Strike (y cada vez de más gente), ha dado el salto de Movistar Riders a Ninjas in Pyjamas. Ha dejado de ser jinete después de demostrar que, por mucha historia que se pueda llegar a hacer, cuando realmente se gana es con la gente que tienes al alrededor. Porque durante todo su tiempo en el conjunto madrileño ha dado forma al significado de la palabra ‘capitán’ y ahora dice ‘adiós’ con el reconocimiento como consenso.

La salida de alex es una sensación agridulce. Desde la perspectiva más egoísta, ver al alicantino sin la camiseta de Movistar Riders produce una sensación extraña. El mundo no se acaba ni para el club ni para la afición, pero no deja de ser como un adiós a una época que vive permanentemente en el imaginario del Counter-Strike nacional. Por la otra parte, es innegable alegrarse por él. “Que un equipo como NiP muestre interés y acabe fichándome es un sueño”, declaró el jugador a HLTV. Puede que desde hace tiempo los ninjas no pasen por su mejor momento. Sin embargo, la carga emocional de ver al in-game leader vestir la equipación que en su día lucieron con éxito Christopher Alesund “GeT_RiGhT” o Patrik Lindberg “f0rest” es enorme. Genera una indudable ilusión porque, al fin y al cabo, las siglas de NiP tienen un gran significado tanto histórico como literario.

El fichaje por Ninjas in Pyjamas no rompe la mística del one man club para alex ya que, en los deportes electrónicos, es más una excepción que no una normalidad. De todas maneras, el in-game leader representa lo que cualquier equipo querría en su plantilla: un tipo comprometido con la causa de principio a fin. No todos los jugadores estarían dispuestos a priorizar el colectivo por encima del individuo. El alicantino asumió el rol de IGL tras la salida de Lucas Lopes “steel” para acabar cantando lo mismo que Cruz Cafuné: “Los debates de quién es mejor, si yo o Quevedo, los declaro muertos. Gana el movimiento”. Porque gracias a cambios clave como este, trabajo e insistencia llegaron los momentos de éxito. Las semifinales en la Intel Extreme Masters de Colonia, la participación en el Major de Estocolmo o los títulos en las ESL Masters.

Dirigir hace de Alex un mejor jugador, porque le ayuda a centrarse en la tarea que tiene entre manos y disfruta con el aspecto táctico del juego: no es sólo algo que se le pidió y él cumplió”, escribió el periodista Lucas Aznar en HLTV sobre Movistar Riders. Pero entre el romanticismo de disfrutar de Counter-Strike y la bondad de ayudar a tu equipo se interpone la realidad de la competición. Los momentos en los que la crueldad del deporte se impone y da golpes cuando necesitas tiempo o cuando menos lo esperas. Gracias a ello el IGL ha ejemplificado la palabra ‘capitán’. Alex no permitió en ningún momento que la valvulina dejara tonto a Movistar Riders. Siempre creyó en el proceso, alentó a todos sus compañeros de equipo y dio la cara. En lugar de achantarse, se creció para que su club pudiera progresar hasta la historia ya escrita.

No es tanto lo que se hace, sino también el ‘cómo’. Para elevar a Movistar Riders hacia la historia, alex llegó a cambiar incluso su personalidad. “El jugador, muy mediterráneo, se muestra ahora mucho más tranquilo y sereno, a pesar de que a veces sigue perdiendo los papeles. Como lo hizo cuando el equipo se clasificó para la Major, llamando a los que dudaban del equipo en un acto que, según él, fue para proteger a sus compañeros. En particular a bladE, a quien considera que los aficionados han tratado muy injustamente en el pasado”, relató Aznar. Incluso un capitán tiene esos momentos en los que explota su particular olla que hierve. Pero son esos gestos los que muestran el rostro humano de la competición y los profesionales. Un ejemplo cercano que enseña cómo todos necesitamos momentos de desahogo.

Todos estos actos hacen que sea imposible leer una mala palabra sobre el in-game leader tras anunciar su marcha de Movistar Riders. Afirmaciones positivas como las de Óscar Cañellas “Mixwell” abundan. “Para mí el jugador más influyente de la historia de España en CS:GO”, escribió en Twitter. A falta de meses para el fin de su contrato, incorporarse antes a Ninjas in Pyjamas ha permitido generar ingresos a Riders. Nadie le recrimina nada al alicantino porque desde el principio hasta el fin ha dado todo tanto a Riders como a la escena española de Counter-Strike. Su honor y su gloria no están tanto en el hecho de escribir la historia, sino en el reconocimiento. Este adiós se concibe como las separaciones según el escritor Manuel Jabois, no se llora porque se haya acabado, sino que se celebra el hecho de haber podido disfrutar del milagro del amor.