El prometedor futuro que se presenta ante Latinoamérica

Todavía queda en mi memoria algo que un joven Tsubasa Ōzora dijo durante sus aventuras: “Tu vida puede ser una tortura, pero no puedes rendirte. Has de luchar para mejorarla porque, si no lo haces tú mismo, nadie más podrá”. A fin de cuentas, nuestro paso por este mundo se resume en eso. Luchar por cumplir nuestros sueños, hallar la felicidad y dejar un rastro que haga que las generaciones venideras puedan identificar para que nos recuerden durante el resto de la existencia. Conseguirlo no es sencillo, pero todo esfuerzo termina por dar frutos.

Y es que, ¿qué son los sueños sino proyecciones de nuestro subconsciente que nos permiten seguir avanzando en nuestro camino? Para Tsubasa, el anhelo que dirigía su vida era convertirse en el mejor jugador de todo Japón, mudarse a Brasil, llegar a ser un profesional de su amado deporte y, sobre todo, ganar la Copa del Mundo. Si hablamos de League of Legends, también hay diferentes sueños, desde los jugadores hasta los equipos, pasando por toda la región. Una de esas regiones es Latinoamérica, cuya competición es la Liga Latinoamérica.

Un arduo camino que recorrer

Los comienzos nunca son fáciles. Siempre que una historia con un futuro prometedor arranca, hay personas reticentes al mismo, gente que no llega a aprobarlo, ya sea por miedo o envidia. Así podemos ver cómo decían del propio Tsubasa que estaba loco sólo por su amor por el balón. La región latinoamericana tampoco ha tenido un inicio sencillo. En su arranqu, el nivel del servidor era, cuanto menos, bajo. Y, aunque a día de hoy no se encuentra parejo a las mejores regiones, cabe destacar que los jugadores han dado un salto de calidad importante.

Imagen vía: LoLEsports

Y este es el principio de la narrativa de Latinoamérica en League of Legends. Una región que ha sufrido diversos reveses, con dos ligas que, por fin, han decidido unirse por un bien común: conseguir que el servidor alcance un techo que aún está por ver. Con diversas competiciones como fueron las Nothern Qualifiers y Southern Qualifiers, Latinoamérica ha sufrido diferentes cambios que le han llevado a la actual competición, la Liga Latinoamérica (LLA), nacida de la unión entre la Copa Latinoamérica Sur y la Copa Latinoamérica Norte. No obstante, a través de los años siempre existió una rivalidad entre ese norte y sur. Esto es algo que ocurrió entre Shutetsu y Nankatsu, aunque ya sabemos el desenlace: la forja de hermandad entre dos rivales históricos que forman un titán cuyo objetivo es crecer y hacerse con un nombre en los anales de la historia.

A través de estas ligas han pasado diferentes equipos que han destacado en mayor o menor medida, como Lyon Gaming o Isurus Gaming. Podemos considerar a estos equipos como los mentores que están convirtiendo al servidor latinoamericano en una potencia que, en unos años, el plano mundial podría llegar a temer. De estos clubes han salido algunas de las caras de la región, como Sebastián Alonso Niño Zabaleta «Oddie», a quien podríamos considerar la estrella brasileña del anime Captain Tsubasa, el Roberto Hongo de la región. A día de hoy, tenemos sangre nueva en el servidor, como ha ocurrido en los últimos meses con Rainbow7, el joven equipo de Nankatsu SC.

Piedra a piedra se forja la senda

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Aquí llega el momento de hablar de las nuevas estrellas. La que más destaca, que ha unido a toda Latinoamérica y posiblemente a parte de España es Brandon Joel Villegas «Josedeodo». Y es que para todos estos jóvenes el League of Legends ya es una inspiración. Es algo que aprecian todo el tiempo, lo que les está permitiendo progresar día a día sin echar la mirada atrás.

En esta ocasión los compañeros latinos tampoco consiguieron pasar a la fase de grupos. Pero es cierto que ofrecieron una cara y un movimiento que jamás habíamos podido disfrutar en la comunidad de LoL hispana. Todos unidos con un objetivo, ver a ese Rainbow7 en unos grupos de un World Championship. Quién sabe si quizás alcanzando las fases finales y la gloria, como ese Nankatsu por el que nadie apostaba, con pequeñas estrellas que acabaron siendo grandes titanes. Si bien la suerte no estuvo del lado de Latinoamérica y el equipo chino de LGD Gaming acabó por la vía rápida con ellos. Pero el ambiente fue completamente diferente al de años pasados. Al igual que ocurría con el equipo de fútbol en quien nadie creía, ha llegado un joven Tsubasa que ha puesto a la afición a sus pies.

En estos momentos la LLA pasa por un bache que no es ajeno a los ojos de nadie. El Ascenso y Promoción para la liga más importante del continente ha sido pospuesto hasta el final del torneo Clausura de 2021. Esto afecta negativamente a los equipos que se estarían jugando el todo por el todo para permanecer en la máxima competición. Incluso a aquellos que se estarían jugando su plaza para la misma.

Una vez esto llegó a los oídos de la comunidad, se montó un gran revuelo. Los equipos y los propios aficionados están en contra de esta medida que podría suponer una suspensión a la progresiva evolución de la región. Y esto ha hecho que Latinoamérica se una con el objetivo de evitar el estanque. La unión hace la fuerza. Como dijo un Tsubasa con hambre de ganar, “puede que él sea bueno, pero un equipo tiene 11 jugadores”. Podemos extrapolar esta frase al punto en que la unión de la comunidad hará la fuerza.

Por lo pronto sólo nos queda ver cómo prospera el ecosistema de Latinoamérica, pero el futuro que se puede observar es, como poco, brillante. Y no solo hablando de los equipos y de su juego en League of Legends. También de los seguidores que han apostado por abandonar la desunión y converger en una sola voz que haga vibrar a todo el mundo. Nunca debemos perder la esperanza hasta que suene el último pitido del silbato.