LCK Crónica Final: no hay dos sin tres

DK Final Summer Split

El Summer Split de la League of Legends Champions Korea (LCK) ha tocado a su fin. Dos meses y medio de la más alta competición concluyeron el pasado sábado con la victoria de DWG KIA en la final soñada, frente a T1. Un duelo anticipado a más no poder, que tampoco decepcionó en cuanto a espectáculo. Una final de LCK de altos vuelos, que respondió con creces al sobrenombre de «mejor serie del mundo», merecedora de una crónica a su altura.

Intensidad por bandera

La gran final amaneció puntual, al igual que el favoritismo esperado hacia DWG KIA. Los campeones del mundo, despojados de los fantasmas que les han acompañado a lo largo de este split, llegaban en horas altas. Como si de un arcade trillado se tratara, el objetivo parecía batir el récord de dominancia establecido por ellos mismos durante la temporada de primavera. Unos playoffs que se saldaron con 6-0 para ellos, junto a la sensación de un desenlace inevitable.

La piedra en su camino actual, no obstante, gozaba de mayor envergadura aparente, o al menos de más pliegues afilados. En poco o nada se asemejaba este T1 al Gen.G vigente subcampeón, a quienes precisamente venían de batir en semifinales. Del desparpajo, la agresividad y la chispa que les ha faltado históricamente a los de Park «Ruler» Jae-hyuk, el equipo capitaneado por Lee «Faker» Sang-hyeok había hecho su estandarte.

El pundonor contra la lógica

La serie empezó con una introducción espectacular y las alineaciones esperadas. Confiaran más o menos en sus posibilidades, T1 descartó el choque frontal desde el primer momento, buscando la victoria a través de los desequilibrios y la sorpresa. Tirar de dignidad histórica, rabia y garra para intentar pillar desprevenido a un DK que se pasó la serie sorteando embestidas.

Un entusiasmo que se plasmó dentro de la Grieta y fuera de ella, durante las fases de draft. Las dos primeras composiciones de T1 eran toda una declaración de intenciones; Gwen-Viego-Azir-Ezreal-Leona, en la primera, y Gwen-Viego-LeBlanc-Vayne-Trundle, en la segunda. Coherencia en el plan, hasta niveles enfermizos, especialmente por parte de un Faker que buscaba las iniciaciones una y otra vez —con mayor o menor follow up—.

Llevar la agresividad hasta el límite les pasó factura en forma de asesinatos en contra, en ambas partidas. Sin embargo, confiar en la moneda al aire como caballo ganador se antojaba como la única forma de cortar el continuo engrose de oro en las arcas de DK. Aguantar no es ganar, y en los dos enfrentamientos el pato fue para los destinados a revalidar el título, Olaf y Kassadin incluidos en el segundo choque. Los de Kim «Canyon» Geon-bu y Heo «ShowMaker» Su también tenían ases bajo la manga. 2-0.

T1 Gumayusi Final
Gumayusi entró en el tercer mapa para revitalizar a T1, pero apenas les sirvió para llevarse una partida / Fuente: LCK

Medidas desesperadas

De ninguna forma, Park «Teddy» Jin-seong estaba siendo el problema de T1, enfrascado en una anticipada visión de túnel sobre la toplane. Los recursos, atención y mimos se los llevaba Kim «Canna» Chang-dong, mientras que el tirador apenas pudo brillar con Ezreal, primero, y Vayne —ante Camille, Diana y Kassadin—, después. A los nueve veces campeones solo les quedaba la carta de Lee «Gumayusi» Min-hyeong por jugar, con la esperanza de que la sangre nueva dinamitara de alguna forma la serie. Funcionó, al menos en apariencia.

Y es que tanto va el cántaro a la fuente, que al final se rompe. Aunque la batuta de las dos primeras partidas había sido manejada con maestría por DK, la sensación era que T1 estaba cerca de desbaratar su sinfonía. Hacían falta una escaramuza inspirada, una pelea bien jugada, quizá un split push bien ejecutado. Nada de ello llegó a culminarse hasta un punto de no retorno, pero entonces nos dimos de bruces con la tercera partida, que T1 destrozó de principio a fin. 2-1.

Había esperanza, y la hubo también a lo largo del cuarto game. T1 había dado donde dolía, desconcertando por fin a DK y haciendo suyo desde el principio el que sería último duelo de la serie. Una ventaja que no supieron transformar en argumentos a lo largo del midgame, minutos en los que ShowMaker renacería como el ave fénix con LeBlanc. Cansado de juegos, el midlaner puso punto y final a la serie con un asesinato cuádruple, terminando con el intento estéril y desesperado de alma infernal por parte de T1. 3-1.

Secuelas

Era de esperar que, fuera cual fuera el resultado, trajera una cola larga como la de un cometa. Más allá de la triple corona consecutiva para DWG KIA, de los diez títulos regionales de Kim «kkOma» Jeong-gyun, y de la venganza fría como el hielo para Yang «Daeny» Dae-in, la final de la LCK ha sido importante por sus efectos colaterales. Por un lado, confirmando a DK y Gen.G como primer y segundo seed, respectivamente, de cara a los Mundiales. Por otro, relegando a T1 a unas Finales Regionales en las que tendrán que jugarse el derecho a acceder directamente a la fase de grupos en Islandia.

El triple campeón mundial espera en la última fase a quien salga vencedor del rey de la colina entre Hanwha Life Esports, Liiv SANDBOX y Nongshim RedForce. Cómo son las cosas, el subcampeón de verano de la LCK podría verse obligado a jugar la fase de play-in de los Mundiales, de darse la carambola. Quiénes serán los últimos representantes de Corea lo descubriremos a lo largo de esta semana; la LCK baila por última vez antes de despedirse hasta 2022.

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El Summer Split ha terminado, pero la competición continúa con las Finales Regionales / Fuente: LCK