LCK Previa Final: deseo concedido

T1 DK Final kkoma

En la última semana, los seguidores de la League of Legends Champions Korea (LCK) hemos recibido una visita que recordaremos para siempre. Un encuentro no oficial, que pasará desapercibido en páginas, canales y medios en general, pero que hemos vivido como nuestro. El genio de la lámpara se nos ha aparecido para concedernos, esta vez, un solo deseo, en forma de final entre DWG KIA y T1; una final de la LCK con tanta previa como sustancia. Y es que, a veces, los sueños se cumplen.

En los próximos párrafos, analizaremos las travesías de estos dos equipos hacia la gran final, no extensas de altibajos. Iremos línea por línea, fuerte por fuerte y flaqueza por flaqueza, en un intento lo más riguroso posible por adivinar qué podemos esperar mañana. Lejos del favoritismo hacia los vigentes campeones, de la visión de túnel por el duelo en la midlane y de los que piensan que el choque tendrá más expectación que historia, vamos a sumergirnos en la previa de la final del Summer Split en la LCK.

Sobre el papel, una de las mejores series del League of Legends moderno.

LCK Summer Playoffs Finals
La travesía hasta la final no ha sido camino de rosas para ninguno de los dos equipos, mucho más allá de los playoffs / Fuente: LCK

Cuestión de homeostasis

Un viajero en el tiempo, que transitara desde la final del pasado Spring Split hasta esta última semana de agosto, no apreciaría diferencia alguna entre el DWG KIA que dominó la temporada de primavera y el que mañana buscará revalidar el título. Como suele ser habitual, las apariencias engañan, y el Mid-Season Invitational supuso un antes y un después para los mundialistas, viéndose obligados a reinventarse.

Y es que no solo el cansancio físico y los fallos en la Grieta azotaron a DWG KIA. El estado mental de los jugadores también parecía pender de un hilo, como se ha confirmado a posteriori, lo que les obligó a efectuar un más que sorpresivo reroll a mitad de temporada, que relegó a Jang «Ghost» Yong-jun al banquillo —por burnout— en favor de Kim «Malrang» Geun-seong, jungla suplente. Una reacción en cadena que obligó a Kim «Canyon» Geon-bu a jugar como midlaner, y a Heo «ShowMaker» Su como tirador.

El cambio de aires les sentó más que bien. Malrang probó estar preparado para la titularidad, y Canyon y ShowMaker, por su parte, demostraron no ser solo dos de los mejores jugadores del mundo en sus posiciones naturales, sino también fuera de ellas. Sin embargo, el experimento empezó a perder fuelle con el paso de las jornadas, y Ghost regresó al roster apenas catorce días después de la sustitución.

Habiendo descansado, el tirador, y con la cabeza más despejada, sus compañeros, DWG KIA marcó la velocidad de crucero en su particular cuadro de mandos. Una vuelta a su reconocible homeostasis que se saldó con la toma del liderato en la última semana de competición, por primera y única vez en el Summer Split, y se ratificó con el abultado 3-0 a Nongshim RedForce en las semifinales de los playoffs.

Selección natural

Dicen que el mejor organismo no es el más fuerte, sino el que mejor se adapta. El estilo de DWG KIA siempre se ha evidenciado por el resultado; una dominancia basada en anular al rival. No obstante, lo que funcionara el año pasado e incluso a principios de 2021, no parece ser el camino a seguir. El que podríamos bautizar como «DK 2.0» parece igual de efectivo, pero a base de reactividad, y no tanto de confiar ciegamente en un modus operandi.

Prueba de ello fue su última serie contra el propio Nongshim RedForce, quizá la antítesis de DWG KIA en cuanto a filosofía. Con la vuelta de Yang «Daeny» Dae-in, el vigente campeón se ha vuelto más frío y calculador, y ante el equipo de los fideos —centrados y empeñados en hipotecar su fase de líneas para acabar destrozando en las peleas de mid/lategame— decidieron desplegar un juego de presión en las calles central e inferior, dedicando sus recursos a la superior como lado fuerte.

Conscientes de que el choque frontal habría supuesto un dolor de cabeza —puede que con una o varias derrotas por el camino—, el hacer de su posición inexpugnable les llevó a una victoria clara frente al equipo revelación de la LCK. Así pues, cabe esperar esa misma frialdad ante T1, puede que buscando la ventaja sobre Kim «Canyon» Geon-bu —única posición en la que deberían estar por delante con solvencia— y el mimo sobre Kim «Khan» Dong-ha. T1 es un equipo renovado, fuerte y peligroso; confiar en la fuerza bruta para vencerlos no parece ser la mejor estrategia.

Gana, pierde, aprende

La temporada de T1, hasta ahora, ha sido una montaña rusa que más de un parque de atracciones le gustaría tener en su recinto. No solo aficionados, sino también expertos se ilusionaban con el ten-man-roster o plantilla de diez jugadores con el que inauguraron el inicio de temporada. Buena idea, mala ejecución; lejos de ofrecerle la versatilidad esperada, las continuas sustituciones y consiguientes cambios de planteamiento desorganizaron a un equipo ya de por sí inestable.

La derrota frente a Gen.G en semifinales de los playoffs de primavera supuso un toque de atención, y el cuerpo técnico, liderado todavía por Lee «Zefa» Jae-min y Daeny, decidió volver a la tradicional plantilla reducida y raramente alterable. El retorno a los orígenes tampoco surtió efecto a principios del Summer Split, y T1 seguía aquejando los problemas de comunicación, coordinación y cohesión de sus componentes.

Confiados del origen del problema, los altos cargos de la organización optaron por la decisión más difícil: cesar a los entrenadores vigentes campeones del mundo. Se antojaba el final de temporada para T1, que quizá debía acudir al rincón de pensar y empezar a centrarse en 2022. Nada más lejos de la realidad. Con Son «Stardust» Seok-hee y Kim «Moment» Ji-hwan, entrenadores interinos, la entrada de Moon «Oner» Hyeon-joon en la jungla y de Lee «Gumayusi» Min-hyeong, el equipo más laureado nacional e internacionalmente parece haber recuperado su chispa

Gana, gana, Canna

La generación del 2002 —Oner, Gumayusi y Ryu «Keria» Min-seok—, más el eterno Lee «Faker» Sang-hyeok, han dotado a este T1 de un desparpajo desconocido, ensombreciendo por momentos los problemas de entendimiento en midgame que siguen por sufrir. Cuando ya no parecía haber más cambios a la vista, la vuelta de Park «Teddy» Jin-seong a la titularidad ha conseguido mejorar lo que parecía en éxtasis.

El veterano tirador ha sido, sin duda, el jugador más destacado en playoffs hasta el momento, llegando a sacar del atolladero a su equipo en más de una ocasión. No obstante, en previsión de que DWG KIA buscará anular las líneas central e inferior de T1, las esperanzas se centran en el todavía jovencísimo Kim «Canna» Chang-dong, que ya sabe lo que es ganar a Khan en línea. Al igual que pasara en su último enfrentamiento, la sensación general es que la toplane supondrá el punto caliente, y quien salga victorioso de ella tendrá medio camino recorrido hacia el título.

Teddy T1
Pese a los previsibles esfuerzos de DWG KIA por anularle, no es descabellado que Teddy vuelva a llevar en volandas a T1 / Fuente: LCK

Un título que, en el caso de T1, supondría el décimo regional para la organización y para Faker —un broche de oro para su presunta retirada—, firmando definitivamente su resurgimiento y acudiendo a los Mundiales como el equipo a batir. Por la parte de DWG KIA, significaría también la décima corona para Kim «kkOma» Jeong-gyun frente al equipo con el que lo ganó todo, el tercer título nacional consecutivo para la entidad, y la venganza fría como hielo de Daeny.

Lo único seguro es que, pase lo que pase mañana, se escribirá con tinta imborrable en las memorias de la LCK.