Microsoft compra Activision Blizzard: todo lo que sabemos hasta ahora

Activision Blizzard juegos Xbox

Poco hemos tenido que esperar para tener el primer megatón del año en lo que a la industria del videojuego se refiere. Hace escasas horas, The Wall Street Journal se hacía eco de una noticia histórica: Microsoft habría llegado a términos para la compra de Activision Blizzard. Minutos después, la propia Microsoft confirmaba la información en su portal oficial, en lo que supone la mayor adquisición en la historia de los videojuegos, y un precedente peligroso de cara al futuro de la industria.

18 de enero de 2022

No hace falta que marquéis la fecha en el calendario, pues será una largamente recordada. El movimiento es sorpresivo en sí por las cifras y el historial de ambas compañías, pero no resulta del todo inesperado. La estrategia de Microsoft a lo largo de los últimos años ha sido familiar. Adquisición tras adquisición de estudios, tales como ZeniMax, Mojang o Ninja Theory, en pos de revitalizar un catálogo escaso de títulos exclusivos.

El golpe de talonario parece una apuesta segura para una compañía que se encuentra a años luz de la mayoría de sus coetáneas en la industria del videojuego, en términos de liquidez. Y con la compra de Activision Blizzard, Microsoft ha roto la banca. 68,7 billones —con «b»— de dólares que la convertirán en la tercera empresa del sector en materia de ingresos, solo por detrás de Tencent Holdings Limited y Sony Group Corporation.

Para contextualizar el movimiento, resulta casi tres veces mayor en términos netos que la mayor compra hasta ahora de la compañía, el portal LinkedIn por 26,2 billones de dólares. Y supera en nueve veces su anterior adquisición más destacable de un estudio de videojuegos: ZeniMax Media por 7,5 billones de dólares.

Más que nuevos juegos en Game Pass

Como no podía ser de otra forma, Microsoft ya ha anunciado en su comunicado de prensa que los títulos de Activision Blizzard llegarán a Game Pass. Además, han aprovechado la marea para declarar que su servicio de suscripción ha alcanzado la friolera de 25 millones de usuarios. A ellos, se les añadirán en el futuro los casi 400 millones de jugadores activos con los que contaba hasta ahora Activision Blizzard, convirtiendo a Game Pass, en palabras de Microsoft, en «una de las propuestas más sólidas y diversas de la industria del videojuego».

En contexto, la esperanza de que Microsoft pueda encauzar de algún modo el descalabro reciente de Activision Blizzard supone una de las pocas noticias positivas. A la espera de información por parte de profesionales y especialistas, son varias las voces que se han alzado en acusaciones de competencia desleal. No en vano, desde que Satya Nadella llegara a ser consejero delegado de Microsoft en 2014, la compañía ha gastado más de 10 billones de dólares en adquirir numerosos estudios de videojuegos.

Otra incógnita reside en la dirección que tomará ahora Activision Blizzard, bajo el mando de Microsoft. Sin noticias de Overwatch 2 o Diablo 4, ni tampoco vistas de otros proyectos en el horizonte, cabe esperar que hagan de World of Warcraft o la saga Call of Duty sus particulares caballos ganadores. Una inversión de nueve ceros invita a apostar en valores seguros y miras al futuro más lejano.

Inevitable polémica

Por si el peligro de caer en competencia desleal no fuera lo suficientemente grave, existe un elefante todavía más grande en la habitación. El momento y las circunstancias de la compra de Activision Blizzard por parte de Microsoft no son casuales. El pasado año, la responsable de sagas como Warcraft, Diablo o StarCraft vivía su particular y merecido purgatorio. La denuncia del Departamento de Igualdad en el Empleo y la Vivienda de California por abusos y acoso reiterado a mujeres dentro de la empresa solo era el principio del fin.

En noviembre de 2021, la información escalaba hasta límites escandalosos. Robert «Bobby» Kotick, director ejecutivo de Activision Blizzard, era acusado de haber ocultado dichos abusos, tanto a inversores como a empleados. Tras el anuncio reciente, una de las grandes incógnitas residía en el statu quo de Kotick dentro de la compañía, a lo que Microsoft ha respondido. «Bobby Kotick continuará como CEO de Activision Blizzard», al menos hasta que se cierre el acuerdo, a finales del año fiscal de 2023.

Bobby Kotick ha sido centro de todas las polémicas que rodean a Activision Blizzard desde el pasado noviembre / Fuente: Javier Rojas, ZUMA Wire

Para entonces, lo único que queda en claro es que Phil Spencer, vicepresidente ejecutivo de gaming en Microsoft, tomará las riendas como cabeza visible. Si Kotick seguirá o no trabajando dentro del nuevo conglomerado, solo el tiempo lo dirá. Sin embargo, cabe esperar que así sea, dada la cláusula que obligaría a pagar una indemnización de entre 265 y 292 millones de dólares por despido improcedente.

ACTUALIZACIÓN (19/01) – Microsoft distribuirá los juegos de Activision a PlayStation

Las noticias no dejan de sucederse en unas veinticuatro horas que han sido poco menos que caóticas. Completando la información que dábamos ayer sobre la compra de Activision Blizzard por parte de Microsoft, Phil Spencer ha asegurado que Microsoft seguirá distribuyendo los juegos de Activision a su gran rival, PlayStation. «A los usuarios que disfrutan de juegos de Activision en plataformas de Sony: no es nuestra intención arrancar comunidades de sus consolas». Un movimiento inteligente, teniendo en cuenta que gran parte de la comunidad de títulos como Call of Duty se encuentra en PlayStation. No obstante, cabe esperar que esta situación cambie en el futuro, y el catálogo se engrose con exclusivos para Xbox con el paso del tiempo.

En otro orden cosas, varios los empleados y exempleados de Activision Blizzard se han pronunciado ante la noticia. A raíz de los escándalos del pasado año, la movilización fue masiva, concediendo entrevistas, firmando peticiones para la salida de Bobby Kotick, organizando huelgas y coqueteando con la idea de sindicalización. Algunos, como Jessica González, exempleada de Activision Blizzard, no ha podido por menos que expresar su descontento por el mantenimiento de Kotick como CEO. «¿Bobby sigue como CEO? Estoy decepcionada contigo, Phil Spencer».

Otros, como el usuario @noctflugel, analista de calidad para Activision Blizzard, afirmaba estar preocupado con el movimiento. «Estamos súper nerviosos y preocupados de que se nos ignore y nos digan que lidiemos con ello. Hemos tenido cero comunicación por parte de la junta directiva desde que empezó la huelga, y ahora nos preguntamos si era por las negociaciones o porque hemos pasado a ser ‘el problema de otro’ (…)». Como era de esperar, no ha habido comunicado alguno por parte de Microsoft en cuanto a cómo van a lidiar con los problemas existentes en Activision Blizzard, si es que terminan por hacerlo.