El dolor es un motor de cambio que puede llegar a ser tan efectivo como el amor, aunque a veces cueste admitirlo. La injusticia hace daño, el deporte lo es por naturaleza y Gen.G lo sabe a la perfección. El club protagonizó el peor resultado de la historia de la League of Legends Championship Korea (LCK) en un Mundial, chocó de frente ante T1 cuando desembolsó mucho dinero en un proyecto y aguantó una vez más el papel de hazmerreír internacional tras no trasladar lo que le hizo grande en Corea del Sur al escenario global. Con el Mid-Season Invitational (MSI) de 2024, esa etapa ha llegado a su fin. Más allá de tener un excelente equipo de League of Legends, la entidad contaba con un grupo de jugadores unido por el hecho de haber tragado mucho veneno durante los últimos años.

El veneno recorre todas y cada una de las líneas de Gen.G. Kim “Kiin” Gi-in fue víctima de un engaño por Kwangdong Freecs. El top siempre quiso ser un one man club, pero se dio cuenta de que el romanticismo no le llevaba a ningún lado si el amor no era correspondido. En su caso, en forma de proyectos competentes. En 2023 dio el salto a KT Rolster, un movimiento que, sorprendentemente, le salió bien. De todas maneras, fue insuficiente para poder ganar. Gi-in era un pilar con tanta presión encima que, en los momentos de la hora de la verdad, cedía. Hasta que llegó a su actual club, poca gente puso realmente en práctica que, por mucho talento que albergara, hay veces en las que es necesario delegar.

Otro jugador que se cansó de no poder delegar es Kim “Canyon” Geon-bu. Se marchó de Dplus KIA por la puerta de atrás. Desde la 12ª temporada, él y Heo “ShowMaker” Su se quedaron solos contra el mundo. Precisamente los cuartos de final contra Gen.G del Mundial de hace dos años lo reflejaron a la perfección. El jungla únicamente podía confiar en un medio que, por mucho que admitiera abiertamente que estaba quemado de League of Legends, no recibió curas por parte de la entidad. Con el creador de espectáculos alejado de la inspiración necesaria de los genios, el Oso Polar buscó un nuevo refugio en el que cuidarse con solamente una condición: tener posibilidades reales ganar.

Jeong “Chovy” Ji-hoon fue durante muchos años la pieza central que, cuando no cojeaba en un buen equipo, no estaba rodeado del suficiente talento como para dar pasos hacia la posteridad. Desde mediados de 2018 el medio mostró ser un ‘elegido’ para lograr éxitos para la posteridad, pero sin las manos adecuadas que le moldearan. Gen.G se encargó de ello en tres etapas. Primero le ajustó con Park “Ruler” Jae-hyuk para ver cómo respondía. Posteriormente, le puso como carry principal en un proyecto donde bajo la tutela de Go “Score” Dong-bin aprendería a moverse por la Grieta del Invocador, la principal fortaleza de la versión 2.0 del proyecto. Pero la definitiva, la actual, sería rodear a Chovy con un “superequipo” de verdad para ganar. Un quinteto donde, si él correspondía, podría ser el diamante que mejor brillaba; pero también un grupo en el que podía permitirse una actuación discreta si no estaba en su mejor día. En el MSI ambos casos han sucedido, los dos contra Bilibili Gaming.

Gen.G encontrando el equilibrio

El tirador de Gen.G, Peyz, no ha perdido ninguna final que ha disputado
El tirador de Gen.G, Peyz, no ha perdido ninguna final que ha disputado | Imagen vía Riot Games

Incluso Kim “Peyz” Su-hwan y Son “Lehends” Si-woo, menos castigados a lo largo de sus carreras, tenían que escupir su dosis de veneno. El tirador por el hecho de seguir desmarcándose de ser “el nuevo Ruler” para transformar esa etiqueta en la de su heredero. O por muy difícil que parezca, ser reconocido como él mismo, con un simple “Peyz”. En cambio, el apoyo debía reivindicar su valía dentro de los equipos de la élite. Especialmente cuando el MVP de la última LCK estuvo puesto en duda y con argumentos más que sólidos. Desde los banquillos de Gen.G tampoco se podían permitir ningún fracaso más. Kim Jeong-soo cargaba con la etiqueta de ser el técnico que hizo fracasar a T1 en 2020 y Cho “Mata” Se-hyeong la del genio incapaz de trasladar lo que un día fue como jugador a los banquillos.

Cuando los jugadores de Generation Gaming sufrieron injusticias en comparación a su talento a lo largo de sus carreras, no tuvieron nadie como el técnico Marcelo Bielsa que les animara a aceptarlas. “Acepten la injusticia, traguen veneno, que todo se equilibra al final”, declaró el argentino en 2015, cuando era entrenador del Olympique de Marsella y perdió por 2-3 ante el París Saint Germain en su casa. Gen.G ha representado exactamente esa premisa. Kiin ha pasado del olvido de Kwangdong Freecs al reconocimiento internacional, incluyendo un premio a MVP de la última final de la LCK. Canyon le devolvió unos Worlds a Corea del Sur en 2020 y ahora un MSI siete años después. Chovy se ha hecho con su ansiado título internacional bajo el nivel de mejor medio del mundo sin ni siquiera necesitar su mejor versión en la final. Abrazando las caídas han conseguido levantarse de la mejor manera posible en un entorno competitivo.


Foto de Gen.G hecha por Colin Young-Wolff vía Riot Games