¿Qué queremos que sea el Mid Season Invitational?

Lo admito: no tengo paciencia. Prometo que es algo que estoy intentando trabajar. He empezado a meditar todos los días. En realidad ya lo hacía cuando había comenzado el Mid Season Invitational, y aun así no conseguía acallar mi inquietud. Cuando habían pasado apenas dos días del Group Stage, quería que llegara el Rumble Stage. Y durante esa fase 2 no podía esperar a avanzar hasta las semifinales y la final. Ahora el MSI ha acabado, y ya no sé lo que quiero. No me preocupa demasiado; Riot tampoco parece saberlo.

El Mid Season Invitational y las competiciones de serie B

El MSI es una rara avis, tan especial y a la vez común a todos los deportes. Tras la off season de invierno, los descafeinados torneos de pretemporada y los copiosos splits de primavera, la primera competición internacional suele llegar como agua de mayo —nunca mejor dicho—. Y la lluvia en sequía se agradece. Hasta el más ligero pintineo se celebra, sea o no suficiente para hacer crecer las cosechas.

Ahora bien, yo al menos no rememoro a vuelapluma quién ganó el MSI de 2016 o el de 2017. Por contra, recuerdo meridianamente las finales de Worlds de sendos años: el intercambio de golpes y títulos entre SK Telecom T1 y Samsung Galaxy. Tampoco se recuerda al ahora T1 por sus dos títulos de MSI, y miedo me da que sigamos hablando de Royal Never Give Up como ese equipo que lo consiguió todo… Menos el campeonato mundial.

CLG durante el MSI 2016
Lo admito: he tenido que hacer una búsqueda rápida para recordar que fue CLG el que perdió la final del MSI 2016 contra SKT T1 / Fuente: Riot Games

En fútbol de clubes es la Champions, en fútbol de selecciones es el Mundial, en baloncesto son los Juegos Olímpicos y en automovilismo es el Mundial de Fórmula 1. En todo deporte, una competición ha de ser la reina, y en League of Legends lo son los Mundiales. Esto no resta valor al resto de ligas y torneos. Solo una puede estar por encima de las demás, y eso está bien.

La otra cara de la moneda la encontramos en el Mundial de Clubes, la Copa Confederaciones, el Campeonato del Mundo o el Mundial de Resistencia, respectivamente a los deportes que he nombrado antes. Competiciones con más pretensiones que verdadero prestigio, si las comparamos con las reinas de cada disciplina. Como habréis adivinado, el MSI se erige como ese tipo de competición de serie B en el League of Legends internacional.

Ahora bien, no creo que la solución pase por borrarlo del mapa. Este torneo es un soplo de aire fresco para el espectador asiduo, pero sí viene pidiendo a gritos un cambio de formato, precisamente con el objetivo de que deje de ser un ahogamiento para los equipos. He aquí pues la pregunta incómoda: ¿qué queremos que sea el MSI? Y, más importante, ¿qué necesitan la competición, los equipos y los espectadores que sea el MSI?

Pentanet.GG y Pabu durante el MSI 2021
Todos nos hemos enamorado de Pentanet.GG, pero cabe preguntarse si la presencia generalizada de Wildcards es lo mejor para futuros MSI / Fuente: LoL Esports

Respuestas fáciles para preguntas difíciles

Contrariamente a la creencia popular, existe algo mucho peor que no ser nada, que no ser nadie: actuar como si no lo fueses. No hay vergüenza en la humildad y el desconocimiento, en ser alguien más pequeño, algo más normal. Igual el Mid Season Invitational debería abrazar lo ordinario y hacerse grande por ello. Establecer un formato que dé más oportunidades a los Wildcard, que posibilite las sorpresas, que favorezca los resultados inesperados.

O quizás necesitamos lo contrario: un paso adelante, un golpe sobre la mesa, un mini Worlds con todas sus letras. Aumentar, en este caso, las plazas para regiones mayores y limitar la presencia de equipos Wildcard. Un torneo bien organizado y espaciado que aporte una idea lo más aproximada posible acerca de dónde está cada región medio año después de los últimos Mundiales.

No sé cuál es la respuesta. Lo mío no es la estadística, ni la organización de eventos. No tengo ni idea de si este formato es conveniente desde el punto de vista económico; el equilibrio perfecto entre visibilidad a regiones Wildcard, competición internacional y recaudación en un período de inevitable impasse. Lo que sé es lo que veo, y lo que veo son equipos desdibujados, jugadores agotados y espectadores fatigados.

Lo que veo es una competición con una crisis de identidad mayor a la de un hombre de mediana edad recién divorciado. Veo una victoria estelar de RNG que quedará ensombrecida cuando DWG KIA o cualquier otro equipo se haga con el título de Worlds. Veo una competición más esperada que recordada. Un niño que quiere ser adulto. Un trabajador que quiere vacaciones para no salir de casa. Veo intrascendencia y pequeñez. No saber lo que se quiere y, ni mucho menos, lo que se necesita.