Riot Games habla de la polémica sobre su CEO tras una investigación

RIOT demanda CEO

Riot Games vuelve al centro de la polémica estos últimos días tras la investigación interna sobre Nicolo Laurent, CEO de la compañía estadounidense que lo acusaban de acoso sexual sobre una trabajadora. Sharon O’Donnell es la antigua asistente de la empresa que denunciaba estos hechos.

A raíz de estos problemas, la compañía de periféricos informáticos Alienware cortó relaciones de patrocinio con la compañía. Esto no es nuevo en la compañía, ya que ya hubo tensiones y polémicas con otras colaboraciones como con la empresa Neom de Arabia Saudita o la promoción de Seraphine en redes sociales.

Riot Games niega estas acusaciones sobre su CEO

La compañía estadounidense recibió esta demanda por parte de Sharon el pasado mes, en la que acusaba a Laurent de acoso sexual. Riot Games decidió abrir el caso con la ayuda de una agencia de terceros para investigar estas acusaciones, según informó The Washington Post.

Tras un mes de investigación, la empresa llegó a la conclusión de que el actual CEO no realizó acosos ni ningún tipo de conductas vejatorias hacia la acusada. Nicolo seguía siendo el actual dirigente de la empresa, aunque si el resultado hubiese salido culpable, automáticamente habría sido apartado.

Además, el acusado respondió tras la demanda: «Las acusaciones de acoso, discriminación y represalias que se dicen sobre mí no son ciertas. Nada de esa naturaleza o incluso algo cercano ha ocurrido nunca».

Nueva polémica para la colección de la compañía

Estas acusaciones se suman a una larga lista de polémicas y problemas en Riot Games a lo largo de estos últimos meses. Fue a primera mitad de 2018 cuando comenzó la primera gran polémica de la compañía cuando hasta 28 empleados acusó a la empresa de discriminación. También fueron señalados por varias mujeres por acoso sexual y comentarios vejatorios.

Además de los problemas internos con clausulas de arbitraje forzosos, también han tenido problemas con acuerdos con otras compañías. La más escuchada y movida fue con Neom, una megaempresa de Arabia Saudí que iba en contra de los valores de inclusión LGTBQ+ de la propia Riot Games.