Todos los detalles sobre la compra de Bungie por parte de Sony Interactive Entertainment

Sony Bungie

El pasado mes de enero será recordado como uno de los más importantes en la industria de los videojuegos. Pasarán años, probablemente décadas, hasta que un movimiento adquiera la relevancia de la adquisición de Activision Blizzard por parte de Microsoft. Sin embargo, no significa que otras compras «menores» carezcan de relevancia. La última se comunicó el pasado día 31, por la que Sony Interactive Entertainment se haría con los servicios de la desarrolladora Bungie Studios, tras una compra que ha ascendido a los 3,6 mil millones de dólares.

Cambio de tornas

Los más jóvenes conocerán Bungie principalmente por la saga Destiny, que este 2022 cumple ya ocho años desde el lanzamiento de su entrega original. Sin embargo, los inicios de la desarrolladora norteamericana se retrotraen a mucho antes. Más concretamente, a un estudio directamente asociado con Microsoft a principios de milenio —antes habían trabajado en una serie de juegos propios sin demasiada repercusión—. Entre sus trabajos más conocidos: reinventar y abrir camino a los juegos de disparos en primera persona, gracias su esfuerzo pionero en la franquicia Halo.

Diez años después, y con hasta cinco títulos publicados, Bungie decidió desligarse de Microsoft y probar suerte como desarrolladora independiente. Su primer nuevo proyecto, Destiny, fue tan aclamado como lastrado por las limitaciones de una octava generación en pañales. Resultando además en un exponente burdo de un género igualmente precoz, como era por aquel entonces el looter shooter. El pulido extremo y verdadero éxito llegaría con su secuela, Destiny 2, concebido a modo de juego como servicio y todavía con actualizaciones recientes.

Aunque el corto plazo de Bungie sigue pasando por Destiny 2, su futuro podría desligarse de la franquicia dorada / Fuente: Bungie Studios

Este éxito reciente no parece haber pasado inadvertido para Sony. Casi como respuesta a la ruptura de la banca por parte de Microsoft, dan la impresión de haber querido cubrirse las espaldas. «Este es un paso importante en nuestra estrategia para expandir el alcance de PlayStation a una audiencia más amplia». Declaraba Jim Ryan, presidente y director ejecutivo de Sony Interactive Entertainment, para el medio GamesIndustries.

Libertad de acción y vistas al futuro

Desde el conglomerado multinacional ya han asegurado que Bungie seguirá operando de forma independiente y tendrá maga ancha para publicar juegos en otras consolas y plataformas. Al menos por ahora. Sea como fuere, lo cierto es que no parece que Sony busque rivalizar con un presunto Call of Duty exclusivo de Xbox, o que quiera hacer de la saga Destiny su apuesta particular por los juegos de disparos en primera persona.

Ahora, los analistas apuntan a otra dirección. En el comunicado oficial por parte de Bungie, afirmaban: «[Sony Interactive Entertainment] confía en que los videojuegos son solo el principio hacia donde nuestras propiedades intelectuales pueden llegar». Así, cabe la posibilidad de que en Sony estén planeando llevar el mundo de Destiny —u otros títulos a futuro— a la gran o pequeña pantalla, de un tiempo a esta parte. Conscientes de lo difícil que será competir con una saga Call of Duty previsiblemente inaccesible para sus consolas en los próximos años, es probable que el control de daños les haya salido negativo en una guerra que ni siquiera les interese librar.

En cuanto a la libertad de maniobra, Bungie ya declaró en el pasado que tenían planeado desarrollar un nuevo título no relacionado con Destiny antes de 2025. De acuerdo con lo declarado de forma oficial, dicho juego debería estar abierto a la multiplataforma, aunque resulta una quimera dilucidar hasta qué punto se habrán visto modificados los planes recientes del estudio con esta compra.

En cualquier caso, y al contrario de lo esperado con la asociación entre Microsoft y Activision Blizzard —que debería hacerse notar a comienzos del próximo año—, parece que los frutos de la compra de Bungie por parte de Sony no florecerán en el corto plazo.