El último suspiro de Europa en 2021

Europa Worlds 2021

No suelo hablar en primera persona en los artículos: el punto de vista neutral es el mejor en la mayoría de los casos. A pesar de esa costumbre que llevo conmigo, creo que hay momentos para romper las normas. Quiero desahogarme después de lo que ha sucedido. Contaros lo desolado que me siento después de la derrota de MAD Lions en el mundial. De lo mal que se siente uno a pesar de ser consciente que los coreanos eran muy favoritos para ganar la serie. Así caía el último representante de Europa en Worlds 2021.

Después de series como esta llega el aluvión de opiniones en Twitter. En Reddit. En el chat de Twitch. De todo el mundo. Los que venían apoyando a MAD Lions se retiran silenciosamente. Algunos salen a alabar el año competitivo de los leones, rompiendo la hegemonía europea. Unos pocos critican de manera constructiva aquellas fallas que se interpusieron entre la victoria y su equipo.

Después está el otro lado. El lado de los detractores. Lo que más vergüenza me da es que muchos de los que expulsan bilis hacia los jugadores apoyaban antes al equipo. Pero aceptar la pérdida es muy doloroso. Afrontar la necesaria etapa de duelo después de un fracaso semejante es una tarea que muchos no están dispuestos a completar.

También en el grupo de los detractores están los que estaban en el otro bando desde el principio. Y sí, digo del otro bando porque lamentablemente es así. Hay mucha gente que desarrolla odio hacia la región, hacia sus jugadores, y su manera de hacer las cosas. Algunos apoyan de manera incondicional a los equipos coreanos, sí. Y contra esos poco se puede decir. Apoyar a un equipo o región es una elección igualmente válida independientemente de lo que se elija.

Me enfada la libertad que se toma la gente de criticar sin tener la mas remota idea de lo que sucede dentro de un equipo. De que llamar malos a los jugadores sea la norma y no la excepción. Que porque un equipo que gane siempre (la naturaleza de la competición), el otro equipo lo haya hecho «como el culo». Que las herramientas que permitan disfrutar de la partida al completo hagan que la gente sin criterio vean una imagen irreal de lo que sucede. Que se tomen la libertad de insultar y pedir despidos de jugadores porque sí.

Y me apetece ponerme a buscar culpables. Pero no culpables de que MAD Lions haya caído frente a Damwon Kia por 3-0. Culpables de esta respuesta tan violenta y agresiva.

Y cuando me paro a pensar en los motivos, lo primero que pienso es en los discursos. Las vendidas de humo. Las motitos, como comúnmente se le suele denominar a este fenómeno. En estos últimos años me he dado cuenta del increíble poder que tienen las expectativas, no en los acontecimientos en sí, sino en la manera en la que estos afectan a las personas. El uso de las expectativas es necesario en el sector, para fomentar la visualización de los partidos. Pero su abuso da lugar a este tipo de situaciones.

No paro de ver «EU Overrated» por todos los lugares. ¿Y por qué? Por el discurso que se da. Hubo dos años en los que Europa rozó la cima del mundo en League of Legends. Pero en ninguno se consiguió. Y conforme Corea volvió a armarse, Europa no mejoró en consecuencia, pero la experiencia de haber estado a un paso de la gloria internacional siguió presente. Y ya no hubo ningún otro discurso válido. Los años de reconstrucción no son emocionantes. No invitan a apoyar a la región. Así, Europa entera cayó en la trampa de la narrativa, que cada vez distaba más de la realidad.

Este año, el primero en caer fue G2. El «I will» como guinda del pastel al video de presentación de Rekkles volvió a avivar las llamas de la esperanza europea. Las caídas en playoffs de los samuráis fueron muy dolorosas para la afición, y la ya casi confirmada salida de Rekkles del equipo confirma como de errada estaba la premisa inicial.

Spoiler: Rekkles no ganó los mundiales con G2 Esports

Después, Fnatic. Al equipo naranja no le acompañaron los resultados. Situaciones ajenas a su control impidieron que el rendimiento del equipo fuese el esperado. Aun así, el comunicado de Bwipo confirmó lo turbio que estaba el ambiente del equipo.

Rogue luchó en grupo difícil, pero finalmente cayeron frente a Cloud9 y no consiguió el objetivo puesto para ellos: los playoffs de Worlds. Esto debe servir como lección de humildad. Norteamérica ha sido el saco de boxeo de Europa durante varios años. Pero la fase de grupos de estos mundiales ha servido como recordatorio de que la distancia entre una región y otra no es ni mucho menos la que se dice. Se tira mucho de pasado. Pero ninguno de los representantes de NA acabaron 0-6 como aquel TSM, ni Team Liquid es aquel equipo que perdió en la final de MSI contra G2.

De MAD Lions, como fan, se pueden poner muchas excusas. Excusas. «El equipo siempre ha sido mejor en Bo5». Eso es una realidad. Pero al final estamos jugado al League of Legends, bajo las mismas condiciones, y los equipos asiáticos ni siquiera están acostumbrados a jugar el formato de forma reiterada. «Nos ha eliminado el mejor equipo del torneo». Hay que esperar a ver el devenir de los mundiales. Pero acabar con el seeding más alto estaba al alcance de los leones, y quedaron cortos ante la tarea.

Ha sido un resultado decepcionante, por no haber sido capaces de cerrar el segundo mapa. Por haber vivido en carne propia la abismal diferencia en fase de líneas en la primera y la tercera partida. Por sentir lo infinitamente superiores que han sido los coreanos jugado al videojuego. Y al final, lo único que queda en el pecho es una sensación de vacío.

Es difícil forzar un cambio radical en la manera en la que funcionan las cosas. A Europa le queda seguir tirando troncos al fuego cada año con la esperanza de que algún año el fuego no sea capaz de quemarlos y se extinga. Seguir enarbolando la bandera. Somos increíblemente ‘underdogs‘ y la mejor manera de vivir con esta condición es con humildad. Con valores. Aceptar que los rivales han sido superiores. Querer que esto cambie. Y hacerlo. Desde dentro. Desde la certeza de que no sirve con llenarse la boca con palabras vacías. Sabiendo que todo cambio parte desde el yo, y no desde el tú.

Ha habido una gran transición este año. Este año ha sido un punto de inflexión a las anteriores hegemonías. MAD Lions ha demostrado como la confianza en un proyecto da lugar a buenos resultados. Que la salud mental de los jugadores debe ser siempre una prioridad. Que no siempre hay que venderse como los mejores desde el día 1. La catástrofe del año pasado fue la semilla que permitió el éxito de la organización este 2021.

El espectáculo va a seguir. Y Europa lo seguirá intentando. Al igual que el resto de regiones. El momento en el que la región levante la Copa del Invocador llegará algún día, pero no este año. Porque así funciona la competición. Tan solo hace falta poner en valor al resto de representantes del mundo y no cegarse con nuestra propia liga. Hay que compararse y tener el valor necesario para mirarse al espejo y querer cambiar. Las narrativas de David contra Goliat son hermosas, y cuando suceden son momentos especiales. Pero para eso hay que identificar quién es quién.