Worlds 2021: EDward Gaming vuelve a escribir su nombre en la historia de League of Legends

EDward Gaming Worlds 2021

Han pasado seis años desde que EDward Gaming se convirtiera en el primer equipo chino en ganar un título internacional. El Mid-Season Invitational de 2015 fue testigo de que Corea, SKT T1 o el mismísimo Lee «Faker» Sang-hyeok no eran imbatibles, y más allá: China merecía un lugar en el foco del League of Legends competitivo. Un año después, en los Mundiales de 2016, disfrutamos de la última final a cinco partidas y una de las mejores series nunca vistas, que coronó al propio SKT T1 contra un Samsung Galaxy que cobraría su venganza en la siguiente edición. Este fin de semana, en la final de Worlds 2021, los cauces del destino se encontraron para dejarnos un duelo histórico entre EDG y DWG KIA, carne de efemérides y fuente de emociones a flor de piel

Más de un lustro después volvimos a disfrutar de una final a cinco partidas, de un duelo entre las dos regiones más laureadas y de uno de los resultados más impredecibles de los anales mundialistas. Ayer, EDward Gaming hizo historia una vez más.

Las narrativas son historias inventadas

En un peligroso símil con respecto a la final de 2019, y al igual que ocurrió en aquella edición con G2 Esports, DWG KIA partía como absoluto favorito. Las narrativas estaban servidas: una nueva dinastía, los herederos de SKT T1, la flamante retirada de Kim «Khan» Dong-ha con un título mundial en su haber… Pero el futuro no está escrito y las narrativas son historias inventadas. No estaba destinado el segundo Mundial consecutivo para DK —hito que seguirá conservando SKT T1 en solitario—, como tampoco estaba firmado su relevo en el trono dinástico y que Khan no se fuera a unir a Jian «Uzi» Zi-Hao o Song «Smeb» Kyung-ho como uno de los mejores jugadores en retirarse sin alcanzar la máxima gloria.

El caos gobierna nuestra existencia, y el deporte no es excepción. Prueba de ello fue la primera partida entre EDward Gaming y DWG KIA. Una composición telegrafiada por parte de los coreanos —a excepción de Yasuo en el carril superior, probable contestación estudiada a la elección ciega de Graves— no fue suficiente para llevar el ritmo de la partida. La presión de líneas y una mejor toma de decisiones en lo referente a objetivos neutrales le valió a EDG para mantener una cómoda ventaja de entre 2k y 3k de oro hasta casi alcanzada la media hora de juego. DK buscó llevar la iniciativa por la fuerza con un inicio apremiado de Baron Nashor, pero lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible.

La composición china, mucho más orientada a peleas grupales y escaramuzas largas dejó poca posibilidad de réplica a un DWG KIA al que no le terminaba de funcionar su planteamiento de burst. EDward Gaming golpeó primero, y eso fue suficiente para meter el miedo en el cuerpo.

Todo guion tiene su giro…

Aunque la cara de Heo «ShowMaker» Su era de tensión tras la primera partida, bien es sabido lo circunstancial que supone golpear primero en una serie de League of Legends. Desechada la agresividad inicial, y ante un EDward Gaming que mostraba haberse preparado la serie a la perfección, ejecutando unos juegos tempranos impecables, DWG KIA optó por la comodidad. Así, Jhin y Leona aparecieron en la línea inferior y Qiyana en la jungla, junto a Graves en la toplane —con ánimo de denegárselo a Flandre — y un sorpresivo Malzahar en el carril central.

Ahora sí, la maquinaria funcionó para los coreanos: lejos de suponer una elección circunstancial ante LeBlanc, DWG KIA demostró que Malzahar era pieza central en su planteamiento, y no fueron pocas las emboscadas del midlaner que habilitaron continuas peleas en superioridad. Por su lado, Khan empezó a desatarse y culminó una partida digna de jugador más valioso. En poco más de 30 minutos, con una ventaja de más de 12k de oro y un 22-3 en el marcador de asesinatos, DK destrozó a EDward Gaming para poner el empate en la serie.

Si la segunda partida fue abultada en cuanto a números, la tercera lo fue en lo que a planteamiento y ritmo se refiere. En uno de los mejores drafts de DWG KIA en todos los Mundiales, supieron contrarrestar a todas y cada una de las líneas de EDward Gaming a base de counters. Además, y en un movimiento sorpresivo, el campeón coreano decidió jugar para su botlane, cambio de líneas temprano incluido. La ventaja de planteamiento y la maestría en su ejecución pillaron por sorpresa a los chinos, que apenas pudieron contestar. El guion empezaba a cumplirse y la serie comenzaba a verse vista para sentencia.

…y los accidentes ocurren

Como suele ser habitual en el deporte, los enfrentamientos por un título suelen despojarse de toda lógica y meditación previas. El día de la verdad es eso mismo: un día, y aunque podía entrar en el guion que DWG KIA concediese una partida, lo que no parecía concebible era que EDward Gaming tropezara para acabar ganando.

En una serie igualada, la cuarta partida suele ser definitoria, y la de la final de Worlds 2021 fue una lenta a más no poder. Conscientes de jugarse el todo por el todo y de que DWG KIA históricamente entra en colapso si no es capaz de snowbollear, EDward Gaming planteó su primer punto de partido a denegar a Kim «Canyon» Geon-bu en juego temprano y buscar el escalado en la transición de mid-late game. El plan salió a la perfección: de forma inédita, EDG supo desactivar a la dupla Khan-Canyon y llegar al juego medio en mejor estado de picos de poder. Una vez hubo pasado el minuto 20, y aunque la partida se alargaría hasta el 33, DK ya había perdido sin saberlo.

Y fue ahí donde verdaderamente se dejaron el título. De igual forma que el primero, el quinto acto de una serie suele ser caótico, circunstancial y estar marcado por detalles. La realidad es que DWG KIA salió nervioso y a la desesperada, sabiéndose quizás incapaces de parar el momentum de su rival. Khan se despidió por la puerta de atrás con una partida muy desafortunada, en la que Canyon volvió a perder el duelo directo con Zhao «Jiejie» Li-Jie, Lee «Scout» Ye-chan dio otro recital con Zoe y la botlane formada por Park «Viper» Do-hyeon y Tian «Meiko» Ye se ganó el derecho a ser tachada de imbatible.

EDward Gaming se proclamó campeón del mundo.

La extraña virtud del relativismo

«Los deportes electrónicos son lo menos importante de las cosas importantes» es una frase que siempre le he escuchado a mi compañero Bruno «GalleGutsito» Ouviña, y por la que procuro guiarme. Más allá de la alegría en la parcela de EDward Gaming, que hizo saltar de euforia al país más poblado del planeta, lo que realmente dejó a este redactor con buen regusto fue la conferencia de prensa posterior de los jugadores y cuerpo técnico de DWG KIA.

«Tras la final del Mundial, pedí a mis compañeros que me despidieran entre sonrisas (…). El resultado de la final fue el que fue y quería aliviar el ambiente (…). Son mis hermanos, los cuales me siguieron la corriente de tener una entrevista desenfadada, a pesar de no sentirse con ánimos para ello (…). Mis hermanos pequeños han trabajado duro, tienen mucho talento tienen un buen corazón. Por favor, vedlo como algo amable. Gracias. Espero que seáis felices». Esas fueron las palabras de Khan, traducidas por Katarsis, en la entrevista que siguió a su último partido como profesional, antes de retirarse para cumplir con el servicio militar obligatorio.

El segundo nunca es el primero de los perdedores. Decir que la temporada de DWG KIA ha sido un fracaso es directamente mentira; los dobles campeonatos regionales y subcampeonatos internacionales lo avalan. «Ganar o morir» es una actitud tóxica por definición y, al final del día, el deporte sigue siendo deporte. Los cosas importantes son otras, y ni DK, Suning, G2 Esports, Fnatic, SKT T1, Samsung Galaxy, KOO Tigers, Star Horn Royal Club, Azubu Frost y against All authority fueron decepciones por perder sus finales. El éxito es esquivo y nunca está asegurado. EDward Gaming pasará a la historia como un merecido campeón del mundo, pero las historias no solo las cuentan los vencedores.