Activision Blizzard, un imperio en crisis

Activision Blizzard, un imperio en crisis

World of Warcraft, Diablo, Starcraft… Estos clásicos ocupan un lugar especial en los corazones de incontables aficionados a los videojuegos. Se trata de títulos que han marcado la historia de esta industria. Gracias a ellos, Blizzard Entertainment pasó de ser un proyecto de tres jóvenes estadounidenses recién graduados a convertirse en una de las mayores empresas del mundo de desarrollo y distribución de videojuegos.

En 2008, Blizzard y Activision se fusionaron para formar Activision Blizzard, con el objetivo de convertirse en los líderes indiscutibles del sector. Diez años más tarde, Activision parece tener más poder que nunca, liderando las decisiones de ambos estudios. Blizzard está ahora sumergida en una crisis a distintos niveles que afecta tanto a sus juegos como a sus empleados, así como a su valor en bolsa.

Una situación más que complicada

El indicador más fiable de que esta crisis realmente existe es el resultado en bolsa. El valor de las acciones de Activision Blizzard (ATVI) se encuentra en caída libre desde octubre de 2018. La empresa estadounidense se halla en su peor cifra de los últimos dos años, por culpa de las decisiones que se han tomado estos meses recientes y al bajón general que han sufrido muchas empresas tecnológicas.

Acciones de Activision en 2018
Acciones de Activision en el último año natural (enero 2018 – enero 2019)

Los sonados despidos y dimisiones de sus equipos de trabajo, la falta de conexión con sus usuarios y la dirección tan corporativista que está tomando últimamente el estudio, son los grandes factores que han desembocado en esta situación. A todo esto, hay que sumar algún que otro escándalo, como el reciente con Jules Murillo, trabajador de Blizzard que se quejó del trato racista y discriminatorio que sufrió en la empresa y que le llevó a intentar suicidarse.

Estudios de Blizzard Entertainment
Blizzard se encuentra en una situación peligrosa, en parte por culpa de las presiones que ejerce Activision.

Nueva directiva, recortes en gastos y en personal

Precisamente en octubre de ese año, cuando las acciones empezaron a bajar, fue cuando Mike Morhaime, cofundador y presidente de Blizzard, abandonó su puesto. Aunque las razones exactas quedan ocultas, todo apunta a que se vio presionado por Activision, que cada vez tiene más poder de decisión sobre su empresa hermana. J. Allen Brack, ex productor ejecutivo de World of Warcraft, ocupa ahora la silla en la que Morhaime se sentó durante más de 20 años.

Otra noticia muy popular fue la marcha de dos de los directores financieros de Blizzard. El primero de ellos, Spencer Neumann, dejó la compañía para entrar en Netflix. Por su parte, Amrita Ahuja trabaja ahora en la compañía de pagos móviles Square, tras ocho años en Blizzard. Según afirma la web Kotaku, Ahuja fue la responsable de los grandes recortes en gastos que la compañía está sufriendo, algo muy criticado por sus propios trabajadores.

Estos recortes han afectado a todo tipo de departamentos. El caso más sonado ha sido la salida de más de 100 trabajadores del servicio al cliente de de las oficinas europeas de Cork, Irlanda, a cambio de cierta suma de dinero. A esto se añaden varios despidos en secciones como la Overwatch League, donde no renovaron al equipo de realización ni a Matt West, el responsable de contenidos.

“BLIZZARD ESTÁ AHORA SUMERGIDA EN UNA CRISIS QUE AFECTA TANTO A SUS JUEGOS COMO A SUS EMPLEADOS, ASÍ COMO A SU VALOR EN BOLSA”

Los juegos sufren las malas decisiones de la compañía

Heroes of the Storm

Esta inestabilidad y recortes se han sumado a los problemas que llevan arrastrando desde hace tiempo varios títulos de la empresa. Activision, que no está contenta con los resultados de algunos de ellos, ha tomado medidas. El caso más claro ha sido su decisión de eliminar por completo la rama de esports de Heroes of the Storm, con el objetivo de no perder dinero en un juego centrado en el competitivo pero que nunca ha contado con el apoyo necesario por parte de Blizzard.

Destiny 2

Bungie, la desarrolladora de la franquicia Destiny, ha publicado un comunicado web en el que anuncia que separa su camino con Activision. El estudio se lleva Destiny 2 de las garras de su anterior distribuidor para tener más libertad y alejarse del desastre que ahora parece Activision Blizzard. Se trata de una clara victoria para Bungie pero una importante derrota para Activision, que suma otra mala noticia en esta época de sombras.

Heroes of the Storm Dreamhack
Blizzard ha acabado con la sección de esports de Heroes of the Storm, un MOBA que nunca destacó sobre otros títulos como League of Legends o DOTA 2.

Overwatch

La nueva joya de la corona del estudio, tampoco ha conseguido las metas que se esperaban. Sí, su Overwatch League es la competición más profesional y con mejor producción del mundo de los esports, pero no ha conseguido desbancar a sus rivales. De hecho, existe cierta inseguridad sobre el impacto que tendrá la Temporada 2 de la OWL, vital para el futuro del título.

La comunidad de Overwatch no ha parado de demostrar su descontento con la gestión por parte de Blizzard. Aunque su liga global tiene todo su apoyo, el tier 2 y 3 sufren su abandono. Los recortes llegaron a Contenders, donde ahora hay menos equipos y menos premios y donde no se sabe si se seguirán celebrando finales presenciales.

Hearthstone

Sus jugadores llevan ya mucho tiempo pidiendo cambios sustanciales que nunca llegan. Este título no deja de perder jugadores en pos de otros juegos de cartas más frescos, como Magic: The Gathering Arena, que se postula como su gran competidor en 2019.

Fachada de Blizzcon
Blizzard defraudó a los seguidores de Diablo tras anunciar un título para móviles en lugar de la cuarta entrega de la saga.

Diablo

Los seguidores de la saga Diablo son los que más van a pagar los platos rotos de la patente desconexión entre Blizzard y su público. En la BlizzCon de 2018, se anunció Diablo Immortal, un juego para smartphones al que no tardaron en lloverle las críticas. Tras los muchos rumores que apuntaban al anuncio de Diablo 4, la compañía llevó a cabo su peor movimiento en los últimos años. Además, también afirmaron que ya trabajaban en otros títulos para móviles, lo que les ganó un chaparrón de memes y quejas que demuestran esta falta de entendimiento con sus propios clientes a la que han llegado.

Call Of Duty

Por último, aunque es cierto que Call of Duty: Black Ops 4 ha sido un éxito de ventas, los usuarios se quejan de que el juego se ha llenado de microtransacciones añadidas después del lanzamiento. Fue un acierto acercarse al género del battle royale, pero no han tardado en manchar la que es la entrega más fresca de la franquicia de los últimos años.

“SI ACTIVISION TERMINA CREANDO UN MCDONALD’S DE LOS VIDEOJUEGOS, TODO POR LO QUE LOS CREADORES DE BLIZZARD LUCHARON ACABARÁ DESVIRTUÁNDOSE”

El fin de una era en Blizzard

2018 comenzó como un gran año para Blizzard, pero las decisiones tomadas por Activision le llevaron a la crisis en la que ahora se encuentran ambas compañías. Para Activision, lo primero es exprimir al máximo los beneficios, aunque eso signifique sacrificar la calidad y esencia que caracteriza a las obras de Blizzard.

El plan propuesto por Amrita Ahuja antes de marcharse se basaba en recortar todos los gastos posibles, pero producir más juegos que nunca. De seguir por ese camino, Blizzard podría perder su encanto. Si Activision termina creando un McDonald’s de los videojuegos, todo por lo que los creadores de Blizzard lucharon acabará desvirtuándose.

Quizá de esta manera consigan levantar sus acciones en caída libre, quién sabe. Sin embargo, no recuperarán a un público que veía en ellos mucho más que una simple empresa de videojuegos. Un público que amaba lo que tenía al otro lado de la pantalla.

Activision Blizzard, un imperio en crisis
5 (100%) 5 votos