Análisis de Call of Duty: Modern Warfare (Multijugador)

Jesús Soldán
Imagen in-game del próximo Call of Duty Modern Warfare
Imagen in-game del próximo Call of Duty Modern Warfare

Llevábamos años pidiéndolo. Al fin nos llega una nueva entrega de Call of Duty: Modern Warfare. Sin apellidos. Sin “Remastered“. Hasta sin número. En este artículo analizaremos el que se postula como juego del año y unos de los referentes de esta generación, centrándonos —por el momento— en su multijugador.

¡Cuerpo a tierra!

Pese a la presencia —o no— de campaña, Operaciones Especiales, battle royale, zombies o cualquier otro modo de juego pensado para la ocasión, Call of Duty brilla principalmente por su multijugador. Es el modo principal y al que, admitámoslo, la mayoría entramos nada más instalar el juego, a la espera de que el título de turno nos deje boquiabiertos con alguna de sus características. Y en Call of Duty: Modern Warfare no iba a ser menos.

El concepto de rebootesto es, un reinicio completo de un título ya publicado, adaptándolo a los tiempos presentes— ha sido llevado hasta el propio modo multijugador. Nos enfrentaremos a unos mapas poco habituales en Call of Duty. No por sus localizaciones o elementos artísticos, muy variados y detallados, sino por su diseño.

Análisis Modern Warfare
Call of Duty: Modern Warfare – Mapa multijugador.

Incluso los mapas más pequeños presentarán unas dimensiones más propias de un mapa mediano/grande, con multitud de ventanas, puertas con las que interactuar y coberturas en las que apoyarnos o asomarnos. Atrás queda el clásico diseño de mapa basado en tres pasillos y un área central. Ahora, la acción se distribuye a lo largo y ancho del nivel, logrando con ello múltiples refriegas.

Con el paso de los días, las posiciones estratégicas se irán perfilando y los jugadores conoceremos cuáles son los puntos especialmente calientes del mapa. No obstante, por el momento, la complejidad del mapa favorece una buena posición y moriremos en más de una ocasión sin posibilidad de defendernos ante un enemigo con mayor visión estratégica y sedentarismo que la nuestra.

Tampoco contribuye la poca variabilidad de puntos de reaparición, casi siempre localizados en uno de los extremos del mapa y con poca tendencia a voltear hacia el otro lado cuando el enemigo presiona. Aunque es algo que, prevemos, se pulirá con el paso de las semanas y no afecta significativamente al disfrute del juego.

Personalización a la carta

Una de las novedades del título y que, sin duda, es la que más nos ha gustado, ha sido la personalización. Las armas tienen su propio nivel, como es habitual en los títulos de la saga desde hace algún tiempo. No obstante, ya no es un mero impedimento para el desbloqueo de un puñado de accesorios. Ahora, las armas disponen de decenas de niveles, con un accesorio que se desbloquea en cada uno de ellos. Miras, empuñaduras, cañones, distintos tipos de munición y hasta ventajas propias de arma pueden ser equipadas, con un máximo de cinco accesorios por arma. Esto afectará sobremanera al rendimiento y aspecto del arma, siendo altamente recomendable enfocar nuestros esfuerzos en mejorar un arma en cuestión en lugar de sustituirla por otra recién desbloqueada.

Además, contaremos con diseños prefijados en la armería, denominados “proyectos de arma“. Se trata de armas con un set de accesorios ya desbloqueados (aunque pueden ser sustituidos por otros). Podremos conseguirlas, de momento, mediante un sistema de misiones, al jugar a la beta o como incentivo de alguna reserva.

Análisis: Modern Warfare
Call of Duty: Modern Warfare – Posibilidades de edición de un arma.

Así mismo, la configuración de las clases regresa a los orígenes de Call of Duty. Atrás han quedado clases más o menos rocambolescas, sin ventajas en pro de un mayor numero de accesorios. Ahora, todos los jugadores dispondrán de un arma principal, una secundaria, letal, táctica y tres ventajas. Como añadido estrella encontramos las “mejoras de campo“, una suerte de habilidad que nos permitirá, por ejemplo, suministrar munición al equipo o instalar una pequeña barrera portátil. Nada de lanzagranadas de racimo o de armas eléctricas. Las mejoras de campo suponen un simple apoyo en el campo de batalla.

Pero si entre tanta variedad piensas que te has equivocado al elaborar tu clase, aunque estés en medio de la partida podrás editarla y aparecer, una vez hayas sido abatido, con los cambios efectuados.

Duelo por…

Otro gran protagonista dentro del multijugador son los modos de juego. Y Modern Warfare se presenta con dos estrellas: Tiroteo y Guerra Terrestre, radicalmente opuestos en cuanto a su planteamiento. Mientras que el primero se basa en combates 2 vs 2 en mapas especialmente pequeños (de verdad, pequeños), Guerra Terrestre enfrenta a dos equipos de 32 jugadores cada uno con el objetivo de tomar una serie de banderas al más puro estilo de Dominio.

Análisis Modern Warfare
Call of Duty: Modern Warfare – Multijugador en modo Reglas Tácticas.

Por supuesto, contamos con los modos clásicos de Duelo por Equipos, Contra Todos, Dominio… así como un modo denominado “Reglas Tácticas“, donde el HUD brilla por su ausencia y los tiros a la cabeza son letales, aunque contemos con los 100 puntos de vida. No obstante, hemos echado en falta la tradicional lista de modos extremo, aunque no descartamos que aparezcan en un futuro.

Has sido ascendido

El sistema de progreso tampoco se ha librado de cambios. Además de lo mencionado anteriormente en relación a las armas, el nivel de jugador también ha sufrido algún que otro cambio. Seguiremos recibiendo puntos de experiencia en cada partida para subir de nivel, aunque nos tocará decir adiós a los Prestigios. La novedad radica en los denominados Rangos de Oficial, que accederemos a ellos una vez completemos el nivel 55. No supondrá un reinicio del nivel y se reiniciarán cada temporada. Con un total de 100 rangos con desafíos y recompensas a medida que progresemos en ellos.

Análisis Modern Warfare
Call of Duty Modern Warfare – Progreso.

Por otro lado, para conseguir experiencia dispondremos de desafíos diarios y misiones. Estas misiones nos permitirán desbloquear tarjetas de visitas, amuletos, emblemas y proyectos de armas. Se actualizarán periódicamente, por lo que dispondremos de contenido nuevo con cierta frecuencia.

Chapa y pintura en los aspectos técnicos

Si todos los cambios realizados sobre el modo multijugador no te convencen, siempre te quedará el nuevo motor gráfico. Es especialmente llamativo ver cómo ha evolucionado el apartado gráfico de la saga en tan solo un año, con una iluminación, texturas y efectos que cumplen con nota los estándares de 2019. Incluso cuenta con ray tracing en PC, donde el título se muestra en todo su esplendor.

En consolas, nos encontramos también con un apartado gráfico sobresaliente, con resoluciones dinámicas para lograr las 60 imágenes por segundo. Sin embargo, y fluctúa ante situaciones complejas, el rendimiento general es óptimo, siendo especialmente estable la versión de PS4 Pro.

Por otro lado, el sonido también ha recibido su propia dosis de mejora. Las armas se sienten contundentes con tan solo escucharlas, los silbidos de las balas se perciben más amenazadores que nunca y los pasos de los enemigos se escuchan lo suficientemente nítidos como para identificarlos sin necesidad de verlos en la brújula o el minimapa. Además, la primera vez que iniciamos el juego disponemos de varios perfiles de sonido, aunque sus nombres no son especialmente intuitivos y os recomendamos probar varios para encontrar el que más os guste. Esto ya estaba disponible, aunque mucho más escondido, en títulos anteriores como Call of Duty: Black Ops 4 y parece que han querido que los jugadores se sientan especialmente cómodos en este aspecto. Como curiosidad, mencionar que el sonido de los hitmarkers (efectos de impacto sobre el enemigo) ha sido rediseñado en Modern Warfare, aunque podréis recuperar el sonido clásico en el menú de ajustes.

Conclusión

En definitiva, nos encontramos ante un título de ensueño, con un nombre muy bien aprovechado y que nos trasmite qué hubiera sido Call of Duty 4: Modern Warfare si hubiera sido lanzado en 2019. En su vertiente multijugador es extremadamente divertida y, pese a no ser perfecto, es uno de los mejores títulos de los últimos años.

Hemos analizado Call of Duty: Modern Warfare en una PS4 Pro.

VALORACIÓN FINAL: Imprescindible.