Así se vive un partido en la Home of Giants

Home of Giants

La Home of Giants es el punto de reunión entre un equipo y una afición que arropa al equipo de forma muy similar a una hinchada de fútbol. Y es que la casa de los gigantes bien parecía La Rosaleda -estadio de fútbol de la ciudad malagueña-. Los aficionados adaptaron cánticos típicos del campo de martiricos y arrancaban con: “Que bonito es, cuando salgo de casa, voy camino al estadio…a animar a mi equipo…”. Así entraban con tambores. Sí, con tambores. Unos tambores a los que Lozark tuvo que pedir por favor que durante la partida no se tocasen para que los jugadores pudiesen comunicarse.

Y es que Giants ya tiene en su casa a aficionados acérrimos que van con carteles, cánticos y ganas de ser el sexto jugador desde la grada. Hay ya un grupito especial formado en las gradas. Así son los chicos de G.Cornet que vestidos todos con el actual negro de Giants, portaban pancartas y traían el tambor anteriormente mencionado. 

Con Nekro como maestro de ceremonias que con el micro alentaba las voces de los aficionados antes del encuentro para ayudar al equipo en un partido clave. Comentaba que las entradas “se vendieron en cuestión de horas”. Y sobre el grupo de aficionados más fieles confesaba que: “no esperábamos esto, sabemos que en Málaga había aficionados muy leales pero no esperábamos esto. Los chicos de G.Corner se nota que vienen del fútbol u otros deportes y contagian mucho el ánimo a la grada, es fantástico”.

Un partido en la Home of Giants es algo especial. Va más allá del presencial ya que conectan aficionados y jugadores prácticamente de tú a tú. Pre-partido puedes ver a Maxlore hacer su rutina yendo a la cafetería -una rutina concienzuda e inamovible que según nos cuentan hace prácticamente ha modo de ritual con una misma playlist de 12 minutos antes de los partidos-. O puedes ver a Th3 Antonio acercarse a por agua con el piloto automático activado ya que en su mente en ese momento solo está el partido.

¿Cómo se ve una partida en la Home of Giants?

Es curioso porque se no se ve en ningún momento la retransmisión oficial de la LVP. Si no que se ve el punto de vista de cada jugador que va cambiando con una realización propia que tienen en la casa de los gigantes. 

Es difícil para los menos asiduos del League of Legends saber como va la partida ya que no hay referencias globales de la partida ya que al ver un punto de vista pierdes perspectiva y no tienes tanta información. Ves únicamente lo que los jugadores ven y, en parte, conectas más con ellos de está forma. Sientes la tensión del momento y la efervescencia de una lucha bien llevada. Asimismo se puede oír perfectamente la comunicación interna del quinteto. 

Afición a la altura del equipo

Saben estar. Y es complicado el equilibrio entre alentar a los suyos y la necesidad del equipo en comunicarse en la partida. Aunque esto lo supo llevar muy bien el público en prácticamente todos los puntos de la partida. 

Se esperaban a la finalización de las incursiones o las peleas para darles ese empujón de aliento y respetaban en todo momento el silencio, por momentos sepulcral, que los jugadores necesitaban para hablar y entenderse entre ellos. Unos jugadores a los que se les podía oir perfectamente como se comunicaban entre ellos.

Una afición que pese a la derrota y la mala temporada se quedó hasta el final y ovacionó a unos jugadores visiblemente tocados. Conscientes algunos de que sería su última partida con los colores de Giants.