Control de emociones en las apuestas de esports

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En esta ocasión vamos a hablar sobre algo muy importante como es el control de emociones dentro de las apuestas. Este será un artículo breve, pero muy importante.

En las apuestas nunca tenemos que guiarnos por el corazón ni por lo que sentimos. Siempre tenemos que basar nuestros pronósticos en una estadística, conocimiento o estudio previo, o siguiendo los pasos de un tipster y sus consejos.

Gestionar los altibajos emocionales es clave

Una muy común es el tilt, que se refiere al estado de ánimo en el que entramos cuando perdemos. Ya sea una cantidad de dinero específica, un pronóstico en el último minuto o algo que nos haga enfadar. Cuando entramos en este estado de ánimo, queremos apostar a cualquier cosa para recuperar el dinero perdido y lo hacemos sin conocimiento, sin pensarlo y esto lo que hace es que a la larga perdamos mucho.

Una también habitual y justo lo opuesto a la anterior es el hype. Estamos en una racha ganadora y en vez de mantenernos con la misma actitud, nos creemos los mejores apostantes del mundo y subimos nuestra unidad o apostamos a más cosas con el pensamiento de estar apostando sobre beneficios.

Hype
El hype es una de las emociones que hay que controlar en las apuestas.

Esta situación hace que en vez de invertir con cabeza y seguir ganando minimizando pérdidas, volvamos a la situación de antes, con el mismo bank por no tener un control de emociones que nos provoca hacer apuestas que no deberíamos haber hecho o jugarnos más dinero del que debíamos.

Estas son las dos emociones más importantes a controlar, pero existen también otros factores.

Uno es apostar por intuición o corazón, sin un estudio previo. Vemos al Real Madrid, que juega contra uno de Segunda División y los blancos salen a 1.83, obviamente pensamos que es imposible perder esta apuesta y la cuota es increíble, pero si hubiésemos estudiado la apuesta habríamos visto que el equipo merengue llevaba a los jugadores del Real Madrid Castilla, por ejemplo.

Otra situación, juega nuestro equipo y como es nuestro equipo, apostamos en su favor, o no apostamos en su contra porque es nuestro equipo.

También algo que debemos controlar es apostar por aburrimiento. Días en los que no tenemos nada que hacer y decidimos apostar para ver el evento deportivo con interés, o decidimos apostar para quitarnos ese aburrimiento. En ese caso lo mejor es ponerse a hacer otras cosas, deporte por ejemplo.