La enfermedad crónica de la LEC: Ego y vagancia

Upset Fnatic Worlds 2021

La enfermedad crónica de la LEC, el ego y la vagancia impiden que la brecha entre regiones se reduzca. Mientras, siete asiáticos en cuartos estos worlds 2022 y favoritos absolutos cada edición.

Ego y vagancia

Aunque el talento determina quién puede aspirar siquiera a estar entre los mejores del mundo en cualquier disciplina, es el trabajo duro quién cribará en última estancia y determinará a los mejores entre la élite. «El trabajo gana al talento si el talento no trabaja suficiente» Kevin Durant. Frase que debería de estar como salvapantallas de muchos jugadores, especialmente de occidente.

Muchos jugadores, acostumbrados a destacar gracias a su talento en ligas menores, creen que eso les valdrá para siempre. Luego, se llevan una dosis de realidad que les coloca en su lugar y que rápidamente olvidan por vagancia o por ego. Llegan muy motivados tras una dura derrota, pero luego no entrenan suficiente, no quieren jugar determinados campeones o adoptar diferentes estilos y la historia se repite en cada evento internacional.

En la élite todos los jugadores tienen mucho talento. Tanto, que se sitúan entre los mejores jugadores de un videojuego que cuenta con mas de cien millones de jugadores (126 y 124 millones de cuentas activas en 2021 y 2022 respectivamente). Es aquí donde reside el problema y es que muchos jugadores no entienden que todos los que llegan a la élite ya tienen un talento descomunal. El suficiente como para situarse entre los 1000 mejores jugadores del mundo entre tantos millones. Tanto que ahí, lo que se requiere para destacar es trabajo. El que mas y mejor entrene será quién se alce campeón y es aquí donde reside el problema.

Sacrificar todo por la oportunidad

El público tiene un concepto erróneo sobre lo que supone ser un deportista de élite. El caso de un deportista de élite, es una situación anómala donde el deportista debe vivir por y para la disciplina que practica. Y si yo, que soy un férreo defensor de los derechos de los trabajadores y de las horas que debe durar las jornadas de estos, entiendo que esta situación es especial, ellos deberían de entenderlo mejor que nadie. El deportista de élite debe centrar TODOS sus esfuerzos en mejorar. Todas las horas que invierta y la calidad de estas marcarán la diferencia. Si no lo hace, su rival, quién estará dispuesto a sacrificar mas que él, le superará.

¿Hay qué obligar a los jugadores a entrenar 16 horas al día? Evidentemente no, pero el día que llegue un jugador con un talento similar al suyo, dispuesto a entrenarlas por su propia ambición, le sustituirá. Así es el deporte de élite y muchos, desde una posición de privilegio absoluto que les otorga su talento, no lo entienden. Otros sí y por ello, aunque posean un talento levemente inferior, levantan títulos.

Algunos jugadores se vanaglorian de estar en la élite con poco esfuerzo gracias a su talento. A mi personalmente, me parece una actitud bochornosa ya que no es algo que has trabajado, te tocó por suerte y además, lo estás desaprovechando. Como pavonearse con una hamburguesa en la mano delante de alguien que tiene hambre y tirar esta al suelo, al igual que tiran sus carreras.

Fuente vía Riot Games

Cuando algo se repite no es casualidad

Desde la incorporación de los equipos chinos y los coreanos, estos han dominado los eventos internacionales. Tanto es así, que el único titulo internacional de occidente en los últimos años es el MSI de G2 Esports en 2019. Para encontrar el siguiente título a nivel internacional de occidente, nos debemos de remontar al título de TSM en la IEM de 2015 celebrada en Katowice. Un título que en la disciplina de League of Legends, ya estaba perdiendo prestigio y que fue paulatinamente decayendo en favor del Mid Season Invitacional hasta su desaparición en 2017.

Si nos ceñimos meramente a los eventos que a día de hoy mantienen un estatus relevante (MSI y Worlds), hay que remontarse hasta el mundial de 2011 de Fnatic, previo a la incorporación de estos. Por tanto, ambos se reparten la totalidad de los títulos a excepción del MSI de 2019. Ese G2 Esports demostró muchas cosas, pero no todas fueron buenas. De hecho, buenas y malas van de la mano.

Un equipo que se quedó a un bo5 de conseguir un Gran Slam (titulo regional, MSI, titulo regional y Worlds el mismo año), demostró que se puede lograr. Que una generación con talento que trabajase duro y bien, que se esforzara en comprender el meta y ampliar champion pool, era capaz de todo.

Tristemente, G2 Esports señaló la Luna, pero en Europa nos fijamos en el dedo. Los equipos se esforzaron en superar a ese roster (quienes repetirían titulo de la LEC a pesar de que sucumbirían también al ego y la vagancia) y no en seguir dando el máximo para ser la mejor versión posible. Mientras, tanto en Corea como en China continuaron avanzando. El resultado de Europa no pillará a muchos por sorpresa. Un equipo de rebote en cuartos del mundial en 2021 y un equipo en cuartos de 2022. Además, dando una peor versión general cada año que pasa.

Fuente vía twitter de G2 Esports

El futuro es incierto pero prometedor

Tras los últimos resultados internacionales y con la llegada de las nuevas organizaciones a la LEC, queda aún la esperanza de que vuelva el hambre y remueva el orgullo de los jugadores por encima del ego y la vagancia. Estas organizaciones, a diferencia de la incorporación de otras en el pasado las cuales llegaban a los esports como meras inversiones, vienen a conquistar la LEC. Si esto se traduce como un ambiente mas competitivo quizás y solo quizás, volvamos a la lucha por los títulos en internacional. Esperemos que en esta ocasión, el árbol no nos impida ver el bosque.