Las franquicias de Activision Blizzard que podrían llegar a Game Pass

Call of Duty Mordern Warfare

Tras el megatón del año, la compra de Activision Blizzard por parte de Microsoft, y una noticia histórica para la industria del videojuego, la expectación no podría ser mayor. Habiendo hablado de lo importante: el peligro de competencia desleal, el statu quo de Robert «Bobby» Kotick, la situación laboral y social de los empleados de Activision, etc., cabe dedicar un espacio para temas más distendidos y que afectan directamente al usuario. En concreto, qué grandes franquicias de Activision Blizzard podrían llegar al archiconocido y más que popular servicio de suscripción de Microsoft, Game Pass.

La gallina de los huevos de oro

Hubo un tiempo en que Blizzard Entertainment fue la desarrolladora y distribuidora más importante de Estados Unidos. Corría el año 2004, y la causa no era otra que títulos cada vez más consolidados: Diablo, Warcraft —más World of Warcraft— o StarCraft los elevaron a cotas nunca antes alcanzadas. Un techo que no dejó de ganar altura gracias a su unión con Activision, responsable de sagas como Spyro, Crash Bandicoot y, por supuesto, Call of Duty. Con 400 millones de jugadores activos en títulos de Activision Blizzard y 25 millones de suscriptores a Game Pass, los hitos del pasado se quedan más que cortos.

Después de unos intentos irregulares de crear «el Netflix de los videojuegos» a base de plataformas de juego en la nube, el presente de los servicios de suscripción pasa por servicios como Game Pass. Precios competitivos, un catálogo inmenso y actualizaciones constantes han despertado una popularidad justificada entre los usuarios. La particular gallina de los huevos de oro de Microsoft, que ahora podría engrosar significativamente su catálogo.

Activision, más que Call of Duty

No es ningún secreto que la saga Call of Duty será uno de los caballos de batalla de Microsoft en el futuro. Pese al hastío reinante en parte de los jugadores por el modelo de negocio de entregas anuales, lo cierto es que sigue siendo una de las franquicias más rentables. Y la seguridad es capital en una inversión de nueve ceros. Sin embargo, otros títulos también queridos por los usuarios podrían hacer aparición:

  • Crash Bandicoot: antes de The Last of Us o Uncharted, Naughty Dog comenzó sus andanzas con una de las sagas más queridas de los primeros años de PlayStation. Desde 2008, bajo la tutela de Activision, y tras el éxito reciente de Crash Bandicoot 4, es de esperar que Microsoft mime al bandicut más famoso de los videojuegos.
  • Spyro: el dragón que copó las consolas a principios de los 2000 y vivió su particular travesía por el desierto durante la pasada década, podría también hacer su aparición. La remasterización de la trilogía original, lanzada en 2018, fue bien recibida por prensa y usuarios, y sería raro que no llegara a Game Pass.
  • Tony Hawk: terminando las franquicias con décadas a sus espaldas, pero que han vivido una revitalización reciente, no podía faltar la más conocida de juegos de skate. Su última iteración la encontramos en el remake de los dos primeros títulos, publicado en 2020, con tan buena recepción que sería una sorpresa no verlo en el servicio de suscripción de Microsoft.

Otros títulos de Activision que podrían llegar a Game Pass son Guitar Hero, True Crime o Sekiro: Shadows Die Twice.

Activision juegos
Más allá de Call of Duty, otros títulos publicados por Activision, como la saga Crash Bandicoot o Sekiro, podrían hacer su aparición en Game Pass / Fuente: Activision Games Blog

Blizzard, un imperio en crisis

Decía Jason Schreier, periodista de Bloomberg, que todos los males de Blizzard en los últimos años han sido autoinfligidos. Dejando, esta vez, el aspecto social a un lado, lo cierto es que la compañía ha vivido su particular purgatorio a lo largo de los últimos años, en lo que al estado de sus franquicias se refiere. Aun así, es más que probable que varias de ellas —si no todas— lleguen a Game Pass:

  • World of Warcraft: el MMORPG más famoso de la historia de los videojuegos no puede faltar a la cita. Aun con el caos que supuso su versión classic, parece seguir viviendo un buen momento de forma. La única incógnita será ver cómo adapta Microsoft su modelo de negocio a la plataforma Game Pass.
  • Diablo: de su descalabro inicial a su revitalización postrera, Diablo 3 acabó dejando con ganas de más. La remasterización de Diablo 2 fue todo un éxito, y los aficionados a la saga esperan ahora noticias sobre un Diablo 4 del que apenas se saben novedades. Sea como fuere, supone otro activo seguro.
  • StarCraft: si League of Legends consiguió que los esports alcanzaran la velocidad de crucero, StarCraft los elevó cuando el concepto de deporte electrónico ni siquiera existía. Su llegada a Game Pass podría insuflar nueva vida a una franquicia que parece haberse estancado a todos los niveles.

Otros que podrían hacer su aparición son Warcraft —los títulos de estrategia en tiempo real de la franquicia—, Hearthstone u Overwatch, que espera con más dudas que certezas su ya anunciada secuela.

Overwatch 2
Cabe esperar que desarrollos aparentemente pausados, como los de Diablo 4 y Overwatch 2, se reanuden bajo la tutela de Microsoft / Fuente: Overwatch

King, el gran tapado

Quienes contamos los videojuegos como una de nuestras grandes aficiones solemos desdeñar, por sistema, los juegos de móvil. No es el caso del resto de los mortales, que han elevado la plataforma a una de las más rentables del mercado, especialmente en mercados como el chino. Aunque no dejaría de ser llamativo, es posible que algunos juegos como Candy Crush, Bubble Witch o Farm Heroes Saga hagan su aparición estelar en Game Pass.

Por ahora, no hay mayores informaciones sobre los juegos de Activision Blizzard que llegarán a Game Pass, más allá de las declaraciones de Phil Spencer, director ejecutivo de gaming en Microsoft. El CEO ha asegurado que gran parte del catálogo de su recién adquirida compañía llegará a Game Pass en un futuro próximo. Sin embargo, habiéndose confirmado que el acuerdo no se cerrará hasta el final del año fiscal de 2023, es posible que el corto plazo no sea una opción.