LVP controlará las plazas vacantes de Superliga

Superliga LVP

Una vez terminada la temporada 2022 en lo que a ligas regionales de League of Legends se refiere, equipos y organizadoras empiezan a mover las fichas de su particular dominó. Al ascenso de Team Heretics a la League of Legends European Championship (LEC) y la salida de G2 Esports —separación con Artic mediante—, se le unen ahora las medidas que tomará la organizadora española de 2023 en adelante. Así, tal y como ha publicado el medio 2Playbook, LVP habría llegado a un acuerdo con los equipos para controlar las plazas de Superliga.

Lodos de barros pasados

La transición de 2021 a 2022 se recordará como una de las más movidas en la historia reciente del League of Legends español. Entonces, hasta cuatro equipos vendieron su plaza, en lo que supuso uno de los mayores impulsos de la escena nacional hasta la fecha, con la entrada de nombres como FC Barcelona, Team Heretics, KOI o Fnatic, este último en asociación con Team Queso. Ahora, el ascenso meteórico de Team Heretics y la salida de G2 Esports deja a LVP con el inestable escenario de seis movimientos en menos de un año.

Superliga final Heretics Giants
Team Heretics y Giants durante la final del pasado Summer Split / Fuente: LVP

En busca de un entorno competitivo menos volátil, y tras un acuerdo entre Riot Games, LVP y los propios clubes, será la organizadora quien se reserve el derecho a controlar las plazas vacantes. El primer cambio importante será la adjudicación de las plazas mediante concurso público, y no venta privada, como hasta ahora, repartiéndose los ingresos de cada venta entre los equipos y la empresa gestora. Aquellos clubes con plaza fija, por su parte, no verán modificado el control sobre sus slots ni el valor de participación.

Jordi Soler, consejero delegado de LVP, ha querido compartir detalles sobre el movimiento. «En el momento en que un equipo no quiera estar más en Superliga, la LVP recupera la plaza». Así, Superliga se convertirá en la primera liga regional en implantar esta medida, a la espera de que llegue paulatinamente al resto de ERLs. Aparte de un compromiso mínimo de dos años, LVP fijará un precio mínimo para la venta de las plazas de Superliga, no desvelado públicamente. «Estamos abiertos a propuestas similares a las de Artic y G2, siempre que haya un proyecto conjunto y estable», concluía Soler.