Permitámonos disfrutar de las competiciones online

Fans CSGO

Estamos viviendo una época que difícilmente se repetirá a lo largo de nuestra vida. La pandemia generada por el maldito coronavirus y el confinamiento que ha provocado nos está haciendo cambiar varios de nuestros hábitos de entretenimiento.

El carácter digital de los deportes electrónicos, sin embargo, está permitiendo que nuestro amado sector pueda seguir funcionando bajo ciertas limitaciones. Es cierto que hemos perdido la oportunidad de disfrutar de varios eventos, pero la flexibilidad que ofrece esta industria de poder virar la práctica totalidad del circuito competitivo a una modalidad en línea, hace que al menos, podamos disfrutar de algunas competiciones.

En este aspecto, me voy a centrar, como no podía ser de otra manera, en el panorama de Counter-Strike: Global Offensive.

En condiciones normales, a estas alturas del calendario estaríamos en pleno jolgorio de la primera edición completamente presencial de ESL Pro League, con un plantel global de equipos y contando los días para ver a Movistar Riders y Team Heretics en el Minor de la ESL One de Río.

La realidad, sin embargo, es muy distinta. Dicho Minor ha sido aplazado, en unas condiciones de mantenimiento de la plaza aún desconocidas, hasta el mes de noviembre y la ESL Pro League ha optado por modificar el formato de competición y disputarse al completo en línea.

En los últimos años, la masa social de aficionados al CSGO ha crecido bastante o quizá, únicamente se ha rejuvenecido, pero la realidad es que un alto porcentaje de los consumidores actuales de contenido sobre este juego apenas ha vivido la época donde las competiciones presenciales eran las menos y donde lo habitual era competir online.

Es por esto que mucha gente, cuando se dispone a ver estos partidos, se sorprende sobremanera ante ciertos resultados, por entender que son poco predecibles y que en condiciones normales no se darían.

Pero usted, amado lector, por su bien y por el del juego, debe asumir rápidamente algo. El Counter-Strike online, es un juego totalmente distinto. E insisto, en recalcar lo de, “por el bien del juego”, porque lamentablemente, me temo que aún nos quedan algunos meses de poder disfrutar únicamente de esta modalidad de competición.

No vamos a engañar a nadie, en esta tesitura no se ve el nivel más alto de los equipos, ni en el aspecto individual ni en el estratégico. La comunicación, obviamente empeora estando cada jugador en su hogar a diferencia de estar todos juntos y el ambiente, por supuesto no ayuda. No es fácil dar el 100% de tu valía cuando en vez de tener un público jaleándote o con el rival a escasos metros provocándote, sólo tienes las paredes de tu habitación y dependes exclusivamente de tu capacidad para motivarte.

Hay que cambiar la perspectiva que se tiene con respecto a seguir este tipo de competiciones, porque no todo es malo.

Olvidémonos de lo que conocemos y démonos la oportunidad de enamorarnos de nuevo de un circuito competitivo donde, ni los que creíamos tan buenos, lo son, ni los que veíamos tan inferiores tienen todo perdido.

Abramos la mente y permitámonos ver cada partido con la sensación de imprevisibilidad que tiene. No nos enfademos porque Astralis o Na’Vi pierde un encuentro, alegrémonos porque Spirit, forZe o BIG, dan la campanada.

El CSGO online tiene su parte mala, y todos la conocemos, pero nos abre un paradigma en el que cualquiera puede salir ganador, donde no hay favoritos y que además, va a permitir a muchos espectadores, conocer y hacerse aficionados, de equipos que hasta ahora, apenas tenían la oportunidad de ver.

Por último y dentro del argumento del “es lo que hay”, hago un llamamiento. Aprendamos a disfrutar de lo desconocido, no vivamos enfadados por lo impredecible, porque señores, motivos suficientes existen en la vida real para enfadarnos, como para castigar a una maravillosa fuente de entretenimiento que tenemos.