Los videojuegos y la educación, de la mano en las academias de esports

José de Matías, Director Académico de The Global Esports Academy, nos transmite su opinión sobre la necesaria mezcla entre enseñanza y videojuegos.

Desde siempre, a la hora de educar a las nuevas generaciones, se han intentado encontrar nuevos métodos de enseñanza que permitiesen a los alumnos entender y aprender mejor. Entre estos métodos se encuentran los juegos, que han acompañado a la educación durante años como una de las mejores opciones para conseguir la plena atención y recepción de los alumnos. Hablamos de la “gamificación“, la enseñanza a través de todo tipo de juegos.

Ya sean puzles, que obligan al alumno a potenciar su parte más creativa, ejercicios en grupo, que fomentan el trabajo en equipo, o concursos, que sacan su lado más competitivo, los juegos se han demostrado vitales para el desarrollo de algunas competencias, valores y contenidos.

“Siempre se ha dicho que una de las mejores maneras de educar es educar jugando”

Su máxima expresión la encontramos en la manera en la que se enseña la asignatura de Educación Física en los colegios e institutos. La mayor parte del contenido de la asignatura son juegos que sirven justo para lo ya comentado, a la vez que funcionan como actividad física para los alumnos. El error que muchos padres y niños cometen es pensar que Educación Física no es más que una excusa para que estén activos después de tantas horas sentados en clase, sino que también sirve para explorar valores más fáciles de comprender mediante estos métodos.

Ahora, en pleno siglo XXI, surgen cada vez más preguntas sobre si la evolución de los juegos clásicos, los videojuegos, pueden también servir en la enseñanza. Los videojuegos han sufrido un boom gracias al rápido avance de la tecnología y son cada vez más los niños que los mencionan como su hobby principal.

Fortnite es uno de estos culpables, ya que el fenómeno social que ha causado no tiene precedentes. En la actualidad, niños de todas las edades juegan o tienen alguna conexión con estos videojuegos. Así que, ¿por qué no aprovechar el tirón para educar?

Microsoft apuesta por la Gamificación
Microsoft lleva un tiempo intentando juntar educación y videojuegos, con Minecraft como protagonista. | Fuente: Xbox.

Las academias de esports, al frente en la innovación

Quienes han visto una oportunidad de mercado uniendo estos dos mundos son las academias de esports, un nuevo concepto que ha surgido en estos últimos años. Centros como The Global Esports Academy, en Madrid, o Red Dojo by MSI, en Barcelona, se especializan en la enseñanza de videojuegos —centrándose en los deportes electrónicos—.

En el caso de The Global Esports Academy (TGEA), además, cargan los contenidos con toques de educación tradicional, mezclando estos dos puntos que antes mencionábamos. Su objetivo es formar parte de la vanguardia de la enseñanza a través de videojuegos, algo que consiguen con sus cursos y talleres.

Para hablar sobre estas academias de esports y cómo afectan en la educación de los jóvenes, hemos contactado con José de Matías, Director Académico de The Global Esports Academy.

Matt, el nick con el que se le conoce en sus redes, tiene el perfil idóneo para tratar este tema y liderar su centro. Por un lado, el de los esports, ha sido jugador, entrenador y director deportivo del Valencia CF eSports, entre otros cargos. Por el otro, ha trabajado como docente en un colegio durante cuatro años y en la universidad durante nueve.

Miguel Flores y José de Matías, Director Académico de The Global Esports Academy
José de Matías (derecha), Director Académico de TGEA, nos cuenta su visión sobre la educación. | Fuente: TGEA.

“Siempre se ha dicho que una de las mejores maneras de educar es educar jugando”, comenta José de Matías. “La educación y el juego llevan ligados, por lo menos, los últimos 20 años […]. Entonces, el paso obvio es que, si los juegos se han convertido en algo que se puede utilizar a través de sistemas de reproducción de vídeo, o sea, videojuegos, ¿por qué no utilizarlos en lugar de los juegos?”.

Para el director de The Global Esports Academy, los videojuegos pueden ser herramientas incluso más eficientes que los juegos clásicos ya arraigados en la educación.

“¿Qué es lo que conseguimos cuando usamos los videojuegos en la educación? Lo que se nota a simple vista es una motivación extra por parte del alumno. Al alumno que tiene problemas de déficit de atención y que le cuesta más atender en clase, cuando esa misma clase la das a través de algo que le motiva, ese problema se percibe menos, le afecta menos”. Es cierto que a ese tipo de alumnos les resultará mucho más sencillo prestar atención a algo que les gusta, que les motiva y que les produce satisfacción que a un profesor clásico escupiendo los contenidos sin un verdadero impacto en su clase.

También conseguimos que los contenidos se asimilen de manera más duradera. Esto es así porque, como el juego es algo a lo que el alumno va a volver recursivamente en su casa, recuerda esa clase”. Para explicarnos su teoría, Matt nos ponía un ejemplo muy gráfico: “Si le explicas al alumno lo que es el seno, el coseno y la tangente a través de lo que es una caída en Fortnite, que, a fin de cuentas, es un ángulo, cada vez que vuelve a jugar a Fortnite y se tira del autobús, indirectamente, está recordando ese cálculo. Eso hace que se mantenga en su cabeza durante más tiempo”.

“¿Qué es lo que conseguimos cuando usamos los videojuegos en la educación? Lo que se nota a simple vista es una motivación extra por parte del alumno”

España necesita avanzar en materia de educación

Detrás de formulaciones tan sencillas como esas es como las academias de esports forman un gran complemento a la educación tradicional —no sustituto, por supuesto—. Parte de su reciente éxito viene de la incapacidad de la educación española en evolucionar hacia métodos más novedosos como este. Es algo que en otros países europeos como los nórdicos, líderes en educación, nunca han dejado de intentar. De hecho, en sus programas docentes se encuentra una gran carga de gamificación desde hace, por lo menos, cinco años. De Matías asegura que, a la hora de planificar los programas y contenidos de The Global Esports Academy, se ha fijado mucho en estos casos.

Uno de los principales fallos que tiene nuestra educación es que tenemos demasiados alumnos. Es uno de los problemas recurrentes que hay en este sistema educativo, que viene por problemas fundamentalmente económicos”. Es cierto que algo característico del sistema educativo español son las clases llenas de alumnos. En ocasiones, el número es tan alto que los profesores son incapaces de centrarse en aquellos estudiantes con mayores problemas. Un gran factor causante de esta situación fue la famosa crisis que nuestro país sufrió —aunque azotó a todo el globo—. En España, el sector de la enseñanza se vio fuertemente afectado por los problemas económicos y aún sigue recuperándose de ello.

Por supuesto, esto no ocurre en las academias privadas. “Aquí puedes tener una clase de 10 alumnos y dedicarte en cuerpo y alma a ellos y atender a la diversidad. Cada uno tiene sus problemas, a cada uno se le dan bien unas cosas y a cada uno se le dan mal otras cosas”, explica Matt. De hecho, señala a varios casos en los que alumnos con malos resultados en el colegio acuden a TGEA para reforzar los contenidos de una manera más eficiente y acaban mejorando sus notas.

The Global Esports Academy, referente en su sector

Cuando entramos en TGEA, nos sorprendemos por el aspecto moderno y cuidado que tiene todo. Quieren que todo parezca lo más profesional posible y para ello no se centran solo en sus contenidos. Desde el recibidor hasta las aulas, pasando por la zona común, todo está decorado con los colores corporativos —rojo, negro y gris sobre fondos blancos—.

El centro tiene varias salas con ordenadores de última generación y sillas gaming donde dan las clases. “Todas ellas tienen muchas ventanas. Huimos del concepto de gamer que juega a oscuras en su habitación; aquí siempre hay mucha luz natural“, apunta el director.

Alumnos de The Global Esports Academy en clase
Las clases de The Global Esports Academy están equipadas con todo lo necesario para jugar al máximo nivel.

Pero no todo son instalaciones. Lo más importante en una institución de enseñanza son los profesores y sus programas docentes y en TGEA lo saben. “Es gente que, o bien son titulados, como nuestro nutricionista, preparadores físicos, psicóloga, etc., o han sido jugadores profesionales, entrenadores o casters“, dice sobre los profesionales del centro. “Aquí no hay nadie que no tenga una titulación docente o que no sea del sector”.

Según Matt, la programación de The Global Esports Academy se divide en tres pilares que toda academia similar debería seguir:

El primer pilar es la gamificación. “Básicamente cogemos la ley educativa, que dice lo que los profesores deben dar en clase, y la adaptamos a los videojuegos para explicarlo a través de ellos”. Los títulos que cuentan con cursos son Fortnite, League of Legends y CS:GO.

El segundo lo forma la “tecnificación“, que se centra en la enseñanza avanzada de mecánicas e información sobre videojuegos concretos. “Hemos desglosado todos los contenidos del videojuego para enseñárselo a los alumnos a través de un plan estratégico”. Para ello, en la academia cuentan con profesores que han sido o aún son jugadores y entrenadores profesionales, como Hernando —ex entrenador de Kiyf, Giants y Pain Gaming, entre otros— o InKos —jungla para G2 Vodafone y x6tence, entre otros—.

El tercer y último pilar es la inclusión. Matt siente que es necesario que se celebre la diversidad y se ayude a aquellos con dificultades en este sector. “Estamos de la mano con Fundación ONCE para solucionar este tema y diseñar videojuegos para las personas con discapacidad, y contamos con clases adaptadas para personas con discapacidad”, asegura.

En todos estos puntos se intentan trabajar a diario las famosas soft skills, entre las que destacan el trabajo en equipo, el respeto al entrenador, resolución de conflictos, hablar y debatir en público, etc.

Un programa que mezcle contenidos clásicos con videojuegos

La idea ganadora detrás del sistema que ofrece TGEA por la que otras academias aún no han llegado a su altura es esa mezcla de la que hablamos entre enseñanza clásica y videojuegos. “Sí, puedes tener una academia que te enseñe a jugar a esports y listo. Pero que nosotros, además, enseñemos el currículum educativo desde los propios videojuegos es algo bastante innovador y rompedor y que nos permite llegar a más sitios”, explica José de Matías.

Hemos diseñado los contenidos de la misma manera en la que se planearía una programación docente de un colegio. Hemos extraído los contenidos del videojuego sentándonos con jugadores profesionales y decidiendo qué era contenido para principiantes, intermedios o avanzados, dividiéndolos en aspectos teóricos, técnicos, tácticos y estratégicos”.

“enseñar el currículum educativo desde los propios videojuegos es algo bastante innovador y rompedor y que nos permite llegar a más sitios”

Además, en TGEA dividen a sus alumnos por edad. En las clases de los más mayores, se centran sobre todo en tecnificación, en aspectos concretos de los juegos, ya que no suele ser tan necesario ese refuerzo de contenidos básicos y ya tienen la capacidad de mejorar a un nivel mucho más avanzado in-game.

“Para los menores, intentamos relacionar estos contenidos con otros como Lengua, Matemáticas, Inglés, etc.“. La idea es conseguir esa gamificación de los contenidos de la que hablamos, reforzar los conocimientos de los alumnos mediante sus aficiones. “Por ejemplo, en League of Legends, cuando se calcula la reducción de daño físico a través de la armadura, hay una ecuación que hay que utilizar y es el momento perfecto para meter los contenidos de matemáticas”.

Clase de Fortnite en The Global Esports Academy
Los contenidos en TGEA se dan a través de juegos como Fortnite, League of Legends y CS:GO. | Fuente: TGEA.

El papel de los padres en la educación de sus hijos

Por supuesto, a la hora de entrar en una academia en la que te enseñan a jugar mejor a tus videojuegos favoritos, los alumnos están encantados. Pero es decisión de los padres, en la mayoría de casos, si su hijo acude o no a un centro de este estilo.

Entre los estudiantes que acuden a estas academias de esports, encontramos todo tipo de perfiles. Desde el alumno que es bueno en el colegio y en todo lo que se propone, al que llega con intención de reforzar contenidos para mejorar sus resultados en la escuela.

Sobre el alumno que suspende, José de Matías afirma que es raro verle por aquí: “Normalmente, los padres no le premian con una academia así”. De esta manera, entendemos que, para los padres, las academias como TGEA funcionan a modo de “premio” con el que recompensar a sus hijos.

En cuanto al perfil de estos padres, hay de todo tipo. Desde el que le gustan los videojuegos y le encantaría haber podido acudir a un sitio así de joven, hasta el que juega con su hijo “no porque le gusten los videojuegos, sino porque entiende que es su obligación saber qué le gusta a su hijo y cómo funciona“. Es importante que los padres no solo estén cerca de la educación de los jóvenes, sino también cerca de sus intereses. “También tenemos al padre que no tiene ni idea de videojuegos y que no sabe qué hacer con su hijo porque no sabe cómo ayudarle y que acude a nosotros para que esté en un entorno educativo y seguro”.

“Nosotros les enseñamos a los padres lo que hacemos. Nuestro programa y qué es lo que haría el niño a lo largo del año. Les prometemos que, cada vez que el niño viene, intentamos trabajar en mejorar estas cosas. Si no lo trabaja en casa ni en el colegio, nunca lo va a solucionar“.

José de Matías, Director Académico de The Global Esports Academy
José de Matías apuesta fuertemente por este modelo de gamificación para señalar a la educación del futuro. | Fuente: TGEA.

Un futuro educativo hacia la gamificación

Las academias de esports solo son un ejemplo más de las diferentes ofertas de educación que existen en la actualidad. No suponen un sustituto de la educación normativa —ni quieren serlo—, pero sí funcionan como complemento a esta.

La educación generalista, sobre todo en nuestro país, tiene mucho que aprender de este tipo de escuelas, donde llevan conceptos como la gamificación al siguiente nivel. Nadie habla de empezar a dar las clases de Geografía o Lengua desde Fortnite, necesariamente, pero sí plantear una evolución de la educación que otros países llevan años intentando y que en España aún no se está viendo tan fuertemente.

Es hora de dejar atrás los grandes libros de texto con lecciones que aprender palabra por palabra. Es momento de transicionar hacia otros modelos educativos más basados en proyectos, creativos, con toques de gamificación y que atraigan el interés de los alumnos por aprender.

Esto no cambiará de la noche a la mañana. No se puede tampoco esperar que los estudiantes se sientan engatusados por completo hacia estas nuevas formas de presentar contenidos. No pedimos milagros, solo una evolución de un sistema que, en muchas facetas, ya se encuentra obsoleto.