Anders Vejrgang pone fin a su histórica racha de 535-0

Anders Vejrgang pone fin a su histórica racha de 535-0

Todo en la vida acaba llegando a su fin. Y ese día llegó. Anders Vejrgang, el niño prodigio danés de tan solo 15 años, claudicó el pasado domingo su increíble e histórica racha en el modo de juego de Fut Champions en FIFA 21. Tras 535 partidos invicto, el jugador del RB Leipzig claudicó perdiendo por un abultado 1-5, poniendo fin a su histórica racha.

La caída de un grande es la alegría de los mediocres

El FIFA 21 y Anders Vejrgang van de la mano. Desde el mes de septiembre, el joven pro player del Red Bull Leipzig comenzó a dar masterclass de su talento y ambición. Streaming a streaming, la joven perla del club alemán empezaba a darse conocer por las redes sociales.

De hecho, el mayor Youtuber de habla hispana, DjMaRiiO, quiso jugar con el chico, en un vídeo en el cual Anders venció al bueno de Mario por un cómodo 3-0. No todo era bueno para Anders, puesto que lado oscuro de la comunidad de FIFA comenzó a salir a la luz. La toxicidad, la envidia y los celos iban apareciendo poco a poco en sus chats de Twitch.

De hecho, rara era la vez en la que no aparecieran twits ofensivos en los que se metían con él. Un bullying injustificado y realizado por mediocres que no eran capaces de comprender lo que estaba logrando el crío, el cual estaba estableciendo unos registros históricos en toda la saga de FIFA.

Sobre la hora de directo, Anders se enfrentó contra un jugador que había estado entre los 1.000 mejores en el modo de juego de Fut Champions tanto en FIFA 21 como en anteriores ediciones. Pese a que la joven perla de los eSports jugase como mejor sabía, su rival fue contundente y poco a poco, la moral del danés empezaba a bajar.

Imagen del partido decisivo / Foto: Anders Vejrgang (Twitch).

Finalmente, Anders claudicó por 1-5, poniendo fin a una espectacular racha de 535 partidos ganados de manera consecutiva. Quién pretenda mejorar sus registros, tendrá que vencer en todos sus partidos de Fut Champions durante cinco meses seguidos. Una locura nunca vista en toda la historia de los videojuegos.